Es cierto es, que de una parte el lenguaje permite ejercer el pensamiento de uno: autocomprenderse y hacerse comprender, pero al mismo tiempo este nos limita de una forma concreta, teniendo que ser de las mismas formas siempre y del lenguaje, en la propia limitación de este para comunicarnos / sino y otras veces: en la limitación de otra manera lo mismo y ausente del sentido de lo propio de una cosa y referido de otro lo que nos refiere. Pues, indudablemente, no podemos representarnos correctamente ni entender de cualquier cosa (de algo) sin haber sido uno antes y de alguna experiencia de lo mismo de lo que se nos refiere de eso que después es (hablando el otro (de eso mismo) por medio de una acertada y correcta definición lingüística). Pero entonces observamos que el significado de las palabras depende de otras palabras que signifique siendo entendido de lo que significan, y sin esas otras entendidas en su concepto, a veces, no hay nada, al no haber considerado en ningún momento la necesidad de la experiencia como fuente primera de entendimiento de toda palabra que es de su verdad en el sentido del propio del significante. ¿Lo pensaron así alguna vez?
Pero
qué ocurre si algo es→ indefinible (indefinible en ese sentido mismo del logos:
manifiesto necesariamente de una verdad propia de cualquier cosa de la que
hablemos (al manifestar una palabra de nosotros mismo su propio significado de
nosotros ( que refiere eso Lo del texto) no encontrando después de la
experiencia una verdad propia por la que reflejarnos y de alguna cosa: luego
nada en lo concreto, solo encontrando palabras y sentido de algo que no es
propio (y es el sentido de otro (de algo impropio que nos han explicado, pero no
conocemos de alguna cosa y por nosotros propio, no encontrado de la propia
experiencia de aquello que no-es en nuestra conciencia (y de nada: Pues
sencillamente no existe de nosotros y nada entonces que se entienda por más que
se pretenda→ del lenguaje y por la razón lo que es impropio de una
representación en la explicación del otro de nada concreto de uno).
Luego,
y en este sentido, observamos, no pocas veces, que llegamos a pensar, y yo lo
hago, que más parece que no somos nosotros quienes articulamos a voluntad el
propio lenguaje y de una necesidad, sino que es este y del pensamiento lo que
se adelanta y utiliza a nosotros: desde aquello mismo que observamos a
distancia que de alguna manera es del medio en el camino, y se explica de
momento en nuestra mente del pensamiento por el lenguaje (antes incluso de
llegar al objeto y encontrarle de uno el propio significado y sentido a aquello
mismo que nos encontramos) prestando atención entonces a como del pensamiento
es armada una explicación de aquello mismo que observamos y de las palabras
(dado el sentido del otro de lo mismo antes en relación a alguna cosa que nos
explicaron) y que definen aquello mismo, en el medio del camino que,
curiosamente ― y a veces ocurre― que de la propia experiencia aún no conocíamos
/ y nos atraviesa e impone el entendimiento de la cosa adquirido antes del
sentido de alguna cosa de lo mismo y propia del otro, sobre nuestra propia
percepción de lo mismo, no siendo exactamente lo mismo la misma cosa, sino otra
cosa que puede ser→ del pensamiento, de uno, después una cosa propia entendida
de unomismo.
Se
intenta de este otro texto, captar la contradicción inherente de pretender
concebir lo que no es de una forma después reconocible: lo infinito (de uno
antes (algo) desde un entorno limitado —de la cotidianidad contenida entre
muros y vallas— observado esto desde esa
mirada siempre crítica que resalta el absurdo de acometer encerrar lo
"inabarcable" en términos precisos. Después y al mencionar el "Ápeiron" en su
sentido original, señalamos que se parte de una esencia indefinida y algo antes
de un nombre de uno (en relación a alguna cosa propia de aquel), que se ha
transformado, con el tiempo luego al traducirse a otros idiomas (al infinito
después→ no de un concepto, sino en un nombre que pretende extenderse más allá
de esa raíz primordial “de lo indefinible” que no-es de una forma a la
conciencia pero es perceptible en las formas que son→ de muchas y diversas
maneras eso de él (contenido no de unos límites) de una esencia en la forma,
que las define y concreta de su origen en su lugar de un espacio dado y un
tiempo de su propia forma.
Imaginaremos,
ese hombre, inmerso en el confinado universo de una obra en Badajoz,
recubriendo un muro amarillo tras de unas vallas y otros límites dados y
palpables de todos a su alrededor; y, sin embargo, dejando entrever en su mente
la aspiración de algo (imposible de definir). Es difícil, en efecto, pararse a
pensar en algo (eso del pensamiento imposible de definir), cuando en la vida se
parte de un ambiente tan condicionado. Pero más extraño todavía y en medio de
todo esto, es, que mientras su cuerpo está sometido a las leyes del espacio
circunscrito y sus manos en las tareas cotidianas (como pintar una pared detrás
de una valla o muro) su mente de manera inesperada, pueda elevarse ―más allá de
los muros y vallas que nos contienen a
todos― moviéndose del pensamiento a
"vislumbrar contemplando"
tratando de percibir algo que no-es de una forma y es de alguna manera
sutil, lo que parece estar contemplando de un espacio (eso→ del pensamiento de
uno después indefinible) donde la
paradoja es ―que en un mundo gobernado por límites finitos y formas reconocibles de sus mismos contornos
que las definen a una conciencia― que luego una
persona se impulse imaginar una realidad que trasciende las mismas
barreras definitorias de su conciencia a- hacia una visión más allá de estas,
que surge de una mente condicionada absolutamente desde lo concreto y limitado
de alguna forma.
Luego,
me pregunto algo ―pero no de la misma manera que otro se pregunta, y de una
persona ―si es esto posible, lo observado de una persona, y pensar después: lo
que no existe antes / luego (eso) de sí mismo manifiesto de alguna manera de
alguna forma y del medio, que no ha sido antes del conocimiento de uno después
en conciencia; pero luego entiendo, y del pensamiento después propio lo mismo
que no-es y es: lo que es (eso→ del pensamiento de unomismo de alguna manera
después y es de alguna forma lo que puede ser pensado y de otro igual, lo
significado de alguna manera: pero entiendo, además: que todos coinciden
conmigo, en la imposibilidad de “entender” antes de conocer y saber de algo lo
que no-es de una forma perceptible manifiesta de unomismo a los sentidos
(conocido) de alguna manera, al menos de alguna forma luego y de aquello en la
propia conciencia (eso→ lo del pensamiento después de unomismo y de alguna cosa antes al menos de una
reconocible (entendiéndose si no igual similar a otra cosa (de aquello mismo)
antes en conciencia). Luego esta observación desde lo terrenal y cotidiano
expone de un lado lo extraño, que de otro lado señala el absurdo. Extraño, es,
observar lo que no-es y es lo que existe de uno y del pensamiento→ antes de la
noción de algo a priori indefinible lo después entendido de aquello mismo que
de alguna manera es, después lo de alguna forma existe de unomismo en relación
a alguna otra cosa observada. Luego, lo absurdo aparece: al pretender definir y
después de modo preciso determinar explicando de unos límites dados lo que
permanece indefinible por naturaleza y ausente de la forma, y esto es→ lo
indefinible no de límites o sin límites dados-ahí→ para cada uno a sus
sentidos.
Pero
nos educan por un lenguaje y de representaciones tan presentes en nuestra
formación desde edad muy temprana, siendo de estas lo primero que aprendemos y entendemos; pero
que como todo lo humano creado a partir de las propias personas en su ilimitada
imperfección) es defectivo, cuando no sirve enteramente a su fin: no entendiendo
de aquello mismo de las representaciones un principio u origen, y lo que es:
eso→ del pensamiento de uno, en relación a alguna cosa antes / después sujeto y solo por medio del
lenguaje lo que de uno después, es, lo dado que de otro que aprenderemos de una
forma, que luego no-es enteramente herramienta de comunicación propiamente
adecuada de todo lo que de uno existe de alguna forma / no de una forma
concreta dada del medio, y por tanto lo-indefinible del lenguaje). Luego, es
cierto, que el lenguaje permite ejercer el pensamiento de uno, pero al mismo
tiempo limita de la forma concreta mediante sus propias normas, uno siendo→ de
la misma normativa y de alguna forma siempre en la propia limitación
interpretativa deficiente de este para comunicarnos; siendo uno entonces en la
limitación (o de un límite sentido de las misma palabras siempre) en relación a
alguna cosa después y de un nombre dado de otro: lo indefinible de uno ausente
eso que es de unomismo su propio sentido de aquello mismo referido antes del
otro, que después nos tienen siempre que explicar.
De
modo que, por más elevadas que parezcan nuestras abstracciones en la
apariencia, más allá alguna cosa son→ surgiendo, precisamente de alguna cosa
(pensamiento, voz o experiencia) y de una persona consciente del medio, y luego
otras que de lo mismo son, que no de la misma manera después las alimentan,
desde la finitud de los entornos propios y formas del medio definidas dentro
del horizonte en el que nos movemos y convivimos. Luego es obvio, entiendo, la
contradicción de concebir lo indefinido de una forma desde un entorno limitado
y concreto—en la cotidianidad circunscrita marcada de vallas, cercos y
fronteras, teniendo que irnos a comer a casa entre muros unos huevos
fritos—resaltando de la cuestión primero de uno lo extraño y admirable de una
observación del medio lo que no-es de una forma pero existe de uno; y no lo
mismo después aparece lo absurdo cuando otro pretende encerrar lo mismo
"inabarcable" e indefinible de una forma→ luego definida términos
precisos y de conjuntos.
Esa yuxtaposición de un pensamiento primero y de otro extraviado en la ciencia y el progreso moderno después, frente a la tradición ignorando los propios orígenes de una idea de alguna cosa, trasformada luego de algo y en nada generalmente después aceptado (en la ignorancia general) lleva a tener que cuestionarnos (o cuestióname) la viabilidad—e incluso la coherencia—de una sociedad, que valida de forma manifiesta y absurda a personas que piensan de alguna manera en nada sin-fin y de nada hablan y explican después de algo de uno antes (e impropio) pareciendo saber de todo y rozando lo cómico al pretender “definir lo indefinible”, y más absurdo todavía al afirmar haberlo hecho, desde los propios marcos de referencia que son por naturaleza y de todas sus experiencias circunscritos y limitados de un medio que condiciona y condiciona todas las formas y maneras de expresión y pensamiento, siendo estos de todos nosotros de alguna manera manifiestos en la expresión limitada y contenida de una forma (de él) medio.
Entonces,
entiéndase porque en este texto descarto utilizar o dar sentido a la palabra
infinito de manera formal (lo aceptado por todos y significante de una
sociedad, que naturalmente lo expresa hablando luego y explicándonos de nada
concreto, pretendiendo sea alguna cosa de este, y sea realmente pensado como
tal / lo mencionamos, por el supuesto, y que daremos a entender de nosotros
mismos→ lo que es mejor llamar ilimitado o indefinible (por indeterminado de
una forma (de uno) aquello que no es lo mismo (infinito entendido de todos),
pues ilimitado o indefinible (por indeterminado de una forma (de uno) aquello
refiere alguna cosa que desconocemos de todas sus expresiones a la conciencia,
y por tanto, igualmente, desconocemos de su forma límites de expresión y
maneras de proyectarse del medio, como: el fuego por ejemplo), que siendo
ilimitado en todas sus formas propias y múltiples de este expresadas en la
llama es→ eso de alguna manera en el instante: forma y materia que del reflejo
entendemos de una imagen) concreta y de
uno mismo eso de él cuando la observa (de lo que podemos hablar después con
propiedad y en conciencia de aquello mismo ilimitado de una cosa, que es de
nuestra propia experiencia de una manera en una forma, que podemos entender (la
llama) como la manifestación indefinible y concreta en un medio concreto y
común, del fuego. No lo mismo igual no de la misma manera de otra forma es eso
(indefinible solo de una esencia y de una forma / de un nombre → de uno) que
no-es y es de una forma después
moviéndose uno de aquello (y en esto mismo) después y de los momentos concretos
a cada instante sin límites dados o conocidos todavía de unomismo.
Ahora: del infinito (como abstracción entendemos que no-es una forma de ninguna manera, ni tampoco noción de alguna cosa, ni materia a la conciencia reflejada de la luz, ni por tanto alguna cosa de lo que podamos hablar, al menos dos personas entendiéndose de la misma experiencia (en conciencia) y de lo de uno el otro puede entender de lo mismo de alguna cosa concreta que–es→ de su reflejo en la memoria (siempre al menos de una cosa y concreta de su experiencia). Pero observamos como (alguno-s) pretenden del infinito que pueda ser-pensado (siendo después y alguna cosa de un discurso de un texto / cuando no-es sino la idea de un nombre que no refiere cosa o que refiere nada concreto del significantes (pues no-es de una forma de alguna cosa la idea del nombre que podamos entender (del medio) uno del otro, tratando de lo mismo del medio y hablando de eso, o semejante a eso y real que no de la misma manera es, o es de alguna manera de lo que de alguna cosa podamos concebir lo mismo y en general, de otra cosa y concreta que reconocemos propia y lo entendemos; mientras que lo que nos refieren con el infinito es de alguna manera proyectarnos hacia estar lo que no es ser→ del pensamiento de alguna forma, lo que después y de alguna forma que no-es me la tiene además que explicar otro, jamás pudiendo de unomismo llegar a aquello mismo entendido de alguna forma / luego pretendiendo que asiente a una comprensión propia (de aquello teórico y pensamiento de otro y no de un significante propio de alguna cosa y extraviado: no de la forma (que tampoco es en conciencia de una forma propia definida de alguna cosa avistando) lo→ que, por tanto, no puede ser después lo mismo del otro igual entendido de nada concreto, o definido a nadie: lo que no es de una forma y de la misma forma igual a todos , ni tampoco en un texto o de un contexto donde refiérase de alguna cosa o cosas reales hablando o tratando de alguna forma y un nombre→ una cosa real (en lugar y tiempo) concreta.
Del
Infinito podemos señalar que es
atribuido erróneamente a Anaximandro de Mileto, este introdujo lo
indefinible al pensamiento común (sin número, pues) y ―no dijo nada de
infinito: que es→ de otra palabra― no lo que se refiere antes y de aquello que-es Ápeiron (del griego ἄπειρον,
ápeiron, formado por la (a) privativa y el término πέρας, peras, límite:
ausencia / sin límite (o de limites ausente y no de una forma concreta en sus
límites, lo observado. Luego Anaximandro, llamó arkhé-o (ἀρχή) a→ lo de uή-o
(i-del pensamiento (ἀ-bajo del medio) siendo el primero, en dar- el nombre de
«principio» o arkhé (ἀρχή) a lo que-es→ de otra la palabra el Ápeiron (ἄπειρον)
eso lo de uno y de su pensamiento moviéndose (ἄ
πειρον ←sin experiencia) de aquello mismo y de nadie antes de él
(abajo). Lo que después-es inicio de su “teoría del universo”, y dando pie al
pensamiento (de otros) de lo mismo y principio de la naturaleza o arkhé (ἀρχή),
desde entender de un espacio el (ápeiron, ἄπειρον (sin la experiencia de nadie
antes) y así poder pensar lo ilimitado de unomismo de ese espacio proponiendo
de lo mismo a otros (que puedan ser en la misma experiencia y de uή el otro y
así entender-lo) de indefinido y eterno, de eso que-es (a su parecer) origen y sustancia
primordial→ indefinida de todas las cosas que son en él en su evolución…
Luego
de Simplicio: (Anaximandro llamó a la arkhé o "arjé" (ἀρχή en griego)
y elemento de las cosas existentes «lo ilimitado», siendo el primero en
atribuir este nombre a la arkhé. Dice que no es ni agua ni ninguno de los así
llamados elementos, sino una sustancia diferente que es ilimitada, de la cual
nacen todos los cielos y los mundos que hay en ellos. Las cosas perecen en
aquellas de las que han recibido su ser, como es debido; pues mutuamente se dan
justa retribución por su injusticia según el decreto [o quizás «ordenamiento»]
del tiempo -así se expresa él en términos un tanto poéticos.
Es
claro que cuando él observó cómo los cuatro elementos se cambian los unos en
los otros, no creyó que fuese razonable pensar que uno de ellos subyacía en los
restantes, sino que postuló algo aparte. Además, él no explica la génesis
mediante una alteración cualitativa del elemento, sino mediante una separación
de los contrarios, originada por el movimiento eterno». ―Simplicio, Física,
24,13, DK, A9 y B I) / es decir→ Simplicio refiere aquello de Anaximandro, lo
que entiende de sí lo mismo y de una sustancia primordial→ indefinida… hablando
de una forma y de alguna cosa que no-es a la conciencia (del otro (ἄ - πειρον)
←aquello, sin experiencia, o de nadie haberse sido de lo mismo, en conciencia,
antes de él),
En
el libro de física de Aristóteles, la palabra griega utilizada para definir
"infinito" es "ápeiron" (ἄπειρον→ Palabra que significa
"lo que significa en griego" y refiere de alguna cosa del medio que
no tiene unos límites observables / luego indefinible / no puede ser de la
experiencia después alguna cosa concreta de uno / luego lo indefinible de
unomismo. Aristóteles analiza después la idea de ápeiron" (ἄπειρον) en su
libro III de la Física, donde distingue entre ápeiron" (ἄπειρον) por
adición y división→ que implica comprender cómo la idea de “lo indefinible” se
puede manifestar no de una forma, en la manera propia de uno, en sumas
interminables y divisiones que nunca terminan; y entre ápeiron en el acto→
siendo uή-o (i-del pensamiento (abajo y del medio) en la observación) en potencia / de lo que
pueda ser de uno. Y añade→ puesto que la "physikḗ" (Φυσική) de la
naturaleza estudia las dimensiones, el movimiento y el tiempo, y cada uno de
éstos es por necesidad de un (ἄπειρον) ", convendrá que quien se ocupe de
la "Physis" (Φύσις) - que se traduce como "naturaleza" -
investigue si (eso) “lo que no tiene unos límites observables” es o no es; y,
si es (esto es→ de alguna forma que lo podemos entender) qué es.
Luego:
un signo de que la investigación sobre el Ápeiron (ἄπειρον) pertenece a la Physis" (Φύσις) 1 está en
el hecho de que todos aquellos que parecen haberse ocupado dignamente de esta
parte de la Physis" (Φύσις (que significa "naturaleza" o
"estudio de la naturaleza") han hablado sobre el Ápeiron (ἄπειρον) y
todos lo han entendido como un principio de las cosas. (1-En el libro de física
de Aristóteles, la filosofía se define con la palabra griega "physis"
o "estudio de la naturaleza". Aristóteles usaba esta palabra para
referirse a la investigación de los fenómenos naturales, incluyendo sus causas
y principios. Y encontramos del el título griego antiguo, τὰ φυσικά, de su
libro de física significa "los [escritos] sobre la naturaleza" o
"filosofía natural")
Y
podemos considerar que aquello referido de muchos y eso: “lo que no tiene unos
límites observables” (indefinido) e
indefinible (y se muestra de una infinidad (no numerable o inabarcable)
es no algo accidental, sino alguna cosa lo que está en las cosas sensibles y
luego son de alguna cosa→ y no lo mismo para los pitagóricos (es) lo que está
fuera del cielo. Pero no hay nada fuera del cielo ( y lo mismo afirma platón)
ni tampoco las Ideas son de fuera, es decir→ no pueden ser de (más allá del
cielo / o de lo que es, y manifiestas de alguna cosa, ya que éstas ideas no
están o son en ningún lugar fuera del cielo; y, en cuanto al ápeiron, afirma
platón, que está tanto en las cosas sensibles como en las Ideas y, esto es
(pues que habiendo sido→ de la experiencia primero Anaximandro, luego son otros
después no de la misma manera en su ideas (de lo mismo).
Para
Platón hay dos ἄπειρον… Grande y de
alguna manera perceptible y lo infra o por debajo. Luego Todos los que estudian
la naturaleza ponen como sujeto del ἄπειρον una naturaleza (de alguna cosa) que
es distinta de los llamados «elementos», como el agua o el aire o alguna cosa
del medio. Pero ninguno de los que ponen un número finito de elementos piensa
que éstos (como el agua o el aire o algo del medio mismo) sean indefinibles /
esto es→ lo indefinible como constituyente de las cosas que son a la conciencia
de una forma). Luego (Anaxágoras (postula que el universo está compuesto por
una cantidad incontable de partículas llamadas "homeómeros" y
(Demócrito y su maestro postulan de la existencia de átomos, partículas
indivisibles y fundamentales. Ambos
afirman que ápeiron (ἄπειρον) es un continuo de aquello por contacto
continuo (partículas, que aunque
incontables, no están separadas por espacios vacíos y se encuentran en contacto
continuo, formando un todo indivisible.
Más
allá de Anaxágoras o Demócrito por su parte, está claro que la investigación
sobre el ápeiron concierne a los físicos naturales. Y todos tienen buenas
razones para proponer el ápeiron (es decir→ algo de un nombre de otro) como
razón suficiente y "principio"
como base fundamental de para ser→ del pensamiento de lo mismo / y de cada uno
alguna cosa después siendo de aquello mismo que han pensado, y de alguna forma,
observando de lo manifiesto del medio que nada puede existir de nada y en vano
(entendiendo de la relación un todo) que puede tener otro sentido primero que
no sea desde “aquello indefinible” principio ( y base fundamental) de todo lo
que es de alguna manera alguna cosa; pues toda cosa o es o principio o proviene
i es, consecuencia de un principio y, sin embargo del ápeiron no hay principio
obvio, o que se manifieste de alguna manera de un límite (entendiendo alguna
forma más allá) Luego en cuanto a principio es, lo que parece que no tiene
principio, y es ( de alguna manera razón suficiente para entender lo pensado de
alguna forma principio: de las otras cosas que además son, y a todas las abarca
y gobierna (como afirman cuantos no admiten
otras causas además.
Y
de la creencia del ápeiron (y aceptar ―uno― algo que no es a su conciencia del
todo y por entero de su propia experiencia como verdadero sin necesidad de
verlo o comprobarlo directamente, después puede y está relacionado con las
ideas, y dar sentido propio a lo que no podemos ni hemos verificado con certeza
absoluta de la propia observación) pudiendo descarriar el pensamiento / Luego
de esto es suponer… Y más allá de lo que
es cuando es suponer de lo que no-es a
los sentidos y de nada concreto de una forma propia de uno→ suponer, hace que
la dificultad sea después común a todos, acerca de lo mismo que no es de una
forma: porque al no encontrar nunca término en nuestro pensamiento, se piensa
de más e incluso puede pensarse indefinidamente sobre lo mismo y nada concreto
al final, pues no sólo el número es sin fin, sino también las dimensiones de
algo, como en matemáticas a veces y de (lo que no es de ninguna manera de una
forma), y de lo que está fuera del cielo
(y este sería el argumento de (algunos)
de que siempre es posible concebir un plus y la existencia de algo más (tanto
en números como figuras y en el tamaño del orden de las cosas; y por tanto
también, que lo que está fuera del cielo (o Kosmos) según hipótesis
pitagóricas),
Pero
¿por qué habría algo en ninguna parte más bien, en lugar de que en lo
indefinido todavía, pueda existir otra cosa o más cosas de lo mismo? Es decir, por qué no puede existir→ de lo
evidente y más de lo mismo, que no sería lo mismo igual de la misma manera
definible: lo indefinido. Luego no de lo mismo de la misma manera es postular
que hay más de lo mismo que no-es exactamente igual lo mismo y es Kosmos
(hipótesis atomista) al ser de la potencia de alguna cosa propia observada de
lo que es y está del cielo (cuando se piensa, y razonablemente, que puede
existir también un cuerpo indefinido de número indefinido de mundos y formas
reales más allá de lo perceptible a los sentidos; y en física de partículas hoy
encontramos porque alguna cosa más puede existir en alguna parte y del vacío en
fluctuación más bien que en ninguna parte o de la nada, y se debe a los
fenómenos cuánticos, que hacen que las partículas que son ( de alguna manera) y
no son antes a la conciencia de uno después aparezcan y sean y desaparezcan
luego constantemente en la alteración, y lo mismo es, de alguna manera en la
presencia de campos gravitacionales o electromagnéticos, luego incluso en el
aparente vacío a los sentidos, las partículas son y es: la radiación, que puede
ser o no ser y estar interactuando o de intercambio con otros objetos. De ahí
el pensamiento, de antes, de que si hay masa al alguna parte (Ónkos→ sinónimo
de átomo LIII, 25, 40 Aristóteles física) tiene que haberla en todas partes. Y
lo mismo acontece del pensamiento de un vacío y lugar indefinido (esto es→ que
si existe un espacio ausente de una forma obvia que lo defina o indefinido,
tendrá que haber también un cuerpo o forma indefinida, porque en las cosas
eternas no hay ninguna diferencia entre poder ser y ser lo mismo moviéndonos
del (Argumento atribuido a Arquitas: de que si más allá del Universo hay un
vacío no definido, éste tendría la posibilidad de contener un cuerpo indefinido
(ausente a la conciencia todavía) y como de lo que siempre es no hay diferencia
entre posibilidad y realidad, este tendrá que existir, siendo de alguna manera
un cuerpo no definido de alguna forma. Pero de la teoría después (y de una
idea) solo plantea dificultades; porque si suponemos y suponemos que existe
como que no existe se siguen muchas consecuencias imposibles. Además, si
existe, ¿de qué modo existe? Ahora, el principal problema que ha de examinar un
físico es si puede ser y existir (entendiéndolo desde entender uno alguna cosa)
o de una noción de algo moviéndose de aquello mismo hacia después entender alguna
cosa propia que sea indefinida y exista de unomismo / pudiendo ser uno de
aquello mismo que después pueda explicar de la propia experiencia de lo de sí
mismo / y desde lo que es de unomismo y alguna cosa pueda entender de otro
algo.
Así
pues, tenemos que determinar, ante todo, y de los distintos sentidos el término
«ápeiron» (y una vez más, de acuerdo con el método dialéctico se distinguen
significados del término en cuestión / si bien, entendamos: que no se trata de
determinar desde una definición moderna de “concepto” (como una abstracción
mental separada), pues el “λόγος” actúa de la palabra formal y funcionalmente
(como verdad de uno, acerca de alguna cosa real que existe de su propia
conciencia en su experiencia): y es, por tanto, el vehículo de la explicación
de alguna cosa en experiencia concreta de esta, y medio por el cual se expresa
o manifiesta o se hace evidente de una verdad manifiesta de uno la cualidad,
característica o esencia que define alguna cosa que ha sido (y verdad por tanto
propia de uno: y su explicación de alguna cosa (que no es opinión) Y, por
tanto, el logos igualmente es vehículo que traduce una idea, una propiedad o
una esencia (que pueden ser indeterminados) y de alguna cosa perceptible o no
ha siéndolo entendible al otro. Por ejemplo, si pensamos lo que es un objeto,
este se expresa a través de las propiedades observables del objeto mismo, y en
ese sentido, se pueden interpretar sus funciones como las de un “concepto” en
el entramado explicativo aristotélico; en la idea de que para entender alguna
cosa hay que considerar cuatro causas: la causa material (de qué está hecho),
la causa formal (la forma o esencia), la causa eficiente (cómo surge) y la
causa final (su propósito y sentido). Además, Aristóteles distingue entre potencialidad
y actualidad.., y explicar cómo… lo posible se convierte en real, ofreciendo
una visión holística de la realidad: una piedra en un pisa papeles) / o eso antes una piedra (que ahora está) sobre
nuestros pápeles.
Potencialidad
(δύναμις, "dýnamis") es la capacidad que algo tiene de ser luego
siendo otra cosa, es decir, ser es de la posibilidad (de cambio) que aún no se
ha manifestado de no moverse uno en conciencia (a su actualidad) y tampoco por
tanto, del verbo "ser" (es→ no moverse y ser de (lo) impersonal
(indefinido de uno todavía) está pendiente / no ligado a tiempo específico / ni
determinado (todavía de uno), lo que no-es de un nombre de uno todavía ni
significa→ de ninguna cosa señalando-la, sino que se expresa de una posibilidad
de existencia y la manifiesta de la realidad misma, sin las ataduras anteriores
temporales ni concretas del nombre. Luego (es→ una forma "Symploké"
desde la interacción y el conflicto que
existe de los propios elementos diversos para formar una totalidad (de ente particular),
que no-se expresa y se expresa en la existencia de ―uno puntual del instante de
alguna cosa / de otra no concreta o indefinida de uno→ que no está restringida a una entidad
específica o forma (y en general) de una cosa no concreta.
Después
Actualidad (ἐντελέχεια, "entelecheia") es el estado en el que el ser,
deja de ser reflejo de algo o se establece de una cosa, alcanzando plenamente
de la forma y propósito, es decir,
cuando ha pasado de ser→ del pensamiento de uno (eso), y una posibilidad luego
siendo de algo concreto y (esto) es ser → del pensamiento en (una piedrecita
blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino
aquel que lo recibe (Apoc.2:17) de uno: otro antes que él) que ha dado una
forma a lo mismo no de la misma manera siendo en lugar y de un tiempo concreto)
y de la potencialidad actualizado en alguna cosa; después … es imposible que lo
(indefinido antes de uno) y ser → del pensamiento y después de otro sea lo
manifiesto (de una sola forma ( igual) lo mismo para todos.
Aunque
quizás se pueda que plantear esto de una investigación en términos más
generales, a saber, de lo no concreto o de nada si el indefinido es posible en
las entidades matemáticas Pero, entiéndase, lo que no puede ser, cuando aquí
estamos examinando cosas sensibles sobre las que recae nuestro estudio de lo
que es y no-es pero existe de alguna manera, y entonces puede ser pensado de
alguna otra forma de lo que solo podemos preguntamos, si hay o puede haber de
una idea de alguna cosa sin fin en tamaño y posible, de una extensión sin
límite. Luego en su obra de Física y Acerca del Cielo, Aristóteles argumenta
que en el mundo natural todo cuerpo tiene una magnitud finita y determinada, y
que lo físico debe poder existir dentro de un espacio definido y ser mensurable
(y lo mismo deberíamos entender de la parte del todo, luego de la noción de
alguna cosa y observable, que no es una cosa de una forma concreta mensurable
en su conjunto dado a los sentidos pero (es→ desde esa noción lo que parece ser
de alguna cosa y es de algunas y otras diversas cosas (de muchas formas que son
y no son en su totalidad contables a la misma vez).
Pues
un cuerpo que fuese indefinidamente grande por aumento, significaría que podría
seguir creciendo sin restricciones, lo cual Aristóteles rechaza defendiendo la
estructura ordenada del cosmos. Para él, el indefinido absoluto (y de nada en
absoluto hablando) en el ámbito físico no tiene cabida, porque todo lo que
existe tiene una forma de un límite es. Por eso distingue entre lo
potencialmente indefinido, de aquello que puede continuar aumentando
indefinidamente (como los números en matemáticas) pero que niega en el mundo
físico, y lo realmente indefinido (que-es de la noción desde alguna cosa, donde
existen otras cosas y referencias que conocemos (y de lo que nos reconocemos
del reflejo en los colores de la luz) siendo de la experiencia de lo mismo
que-es y no-es definido después dado a sentidos ordinarios de una forma del
todo (en conciencia).
Luego
esta distinción entre lo potencialmente indefinido y lo realmente indefinido
permite evitar contradicciones al distinguir de dos maneras poder ser de una y
física natural manteniendo la idea dentro de un Kosmos (u orden de unas formas)
sin aceptar cuerpos supuestos de un tamaño sin fin. Porque si la definición de
cuerpo es «lo que está de una superficie en una forma de unos límites» nosotros
lo reconocemos igual en la forma un espacio que no-es de una forma perceptible
lo que-es del lado o del límite de las formas bariónica o cuerpos observables
que son manifiestas de él / es decir→
somos (conscientes) de lo que es→ no de una forma definida que puede ser
reconocida moviéndose uno de una forma definida que-es y se proyectada de la
luz en lo indefinible a los sentidos…
Pues una forma puede no-ser y no verse o no percibirse y ser a la vez
(al observador), de una parte y separado del total entendido desde una noción y
al pensamiento… de alguna cosa que es, en apariencia, ninguna cosa concreta de
uno, pero que podemos comprender (de alguna manera y de alguna cosa concreta
del medio i-del horizonte común (aquello
que llamamos indefinible, pues no está definido de unos contornos o de una
forma perceptible a los sentidos) en toda su magnitud presente a la conciencia
que lo observa i por tanto es ( lo que no-es→ de una forma observable (la
totalidad del espacio y los cuerpos que este contiene y observamos no en su
totalidad de lo que podemos hablar ( de una cosa que de alguna manera conocemos
y no conocemos por completo)… lo que tiempo después (es→ materia de otros y
preocupación de todos en la forma de uno ser→ de la abstracción (del
significante del nombre que define del significado (ausencia de aquello
(ausente de un forma) que puede ser después
de la idea de otro y conceptualizado del solo pensamiento (lo de otro antes de
una observación y experiencia de uno→ “aquello” que es del otro i no-es de un total o cuerpo completo
concreto de una forma / pero puede ser→ luego de alguna manera (materia de
abstracción / y del juicio de otros (que la conciben→ de manera imaginal) …de una forma (que no-es
del medio-ahí / de alguna cosa / es decir→
concebido de la forma de nada concreto, ni tampoco propio.. pues
Anaximandro
es primero quien abordar la realidad desde una perspectiva o idea de alguna
cosa, a partir de algo (de un nombre) y alejándose de explicaciones basadas en
elementos físicos concretos y determinante. Su concepto central, el ápeiron (ἄπειρον),
se refiere a lo indeterminado o ilimitado de una forma concreta pues no cabe
experiencia de todo ello, lo que implica ser→ del pensamiento de aquello mismo,
luego de unomismo desde una noción de existencia de algo que conocemos de
alguna forma (que no-es de una forma manifiesta) de una forma específica dada.
A
diferencia de otros filósofos milesios como Tales, que postulaban un principio
material concreto. Tales es El primer
fisco en abordar el concepto de espacio y forma desde una perspectiva racional
y se le considera el iniciador de la física occidental porque intentó explicar
el universo sin recurrir a mitos, proponiendo que el agua era el principio
fundamental de todas las cosas. Aunque su enfoque no era estrictamente sobre el
espacio como idea de alguna cosa indefinible), sí introdujo la idea de que el
mundo tenía una estructura racional y podía ser comprendido mediante principios
naturales. Más adelante, Anaximandro, su discípulo, desarrolló la idea del
ápeiron, un principio indefinido e ilimitado que podría interpretarse como una
primera aproximación de una noción de algo moviéndose hacia a la idea de un
espacio sin forma definida / fija / permanente. Su pensamiento marcó una
evolución hacia una visión más incompleta de la realidad ( teniendo que ser de
lo que no es y es de una forma).. En este sentido, Anaximandro se aleja de la idea
de un espacio de formas fijas o dadas sugiriendo que (el Kosmos o totalidad
ordenada y perceptible) surge de una realidad (o forma indefinible o
indeterminada en su totalidad) que da lugar a la diversidad de formas que
conocemos y entendemos además, como noción de lo demás existente de alguna
forma.
Después
de Anaximandro, Mileto, Jonia; c. 610 a. C.-c. 546 a. C.) Varios filósofos
abordaron conceptos similares al ápeiron de la noción de un principio
indefinido o infinito.
Anaxímenes
de Mileto: c. 588-524 a.C., su discípulo, propuso que el aire era el principio
fundamental de todas las cosas, aunque su visión era más concreta que la de
Anaximandro.
Demócrito
de Abdera (c. 460-370 a.C.) es conocido por su teoría atomista, que sostiene
que el universo está compuesto por átomos indivisibles. En su concepción del
espacio, el vacío es fundamental porque permite el movimiento de los átomos, lo
que da lugar a la diversidad de formas y estructuras en el mundo. A diferencia
de Parménides, que negaba el vacío y el cambio, Demócrito defendía que el
movimiento y la transformación son reales y posibles gracias a la existencia
del vacío. Su visión materialista del cosmos influyó en la ciencia y la
filosofía posteriores, sentando las bases para el desarrollo de la física y la
teoría atómica.
Heráclito
de Éfeso: c. 540-475 a.C. introdujo la idea del cambio constante (panta rhei,
"todo fluye"), lo que implica una realidad en transformación sin
formas fijas.
Parménides
de Elea nació entre 530 a.C. y 515 a ocupa su
lugar fundamental en la historia del pensamiento especialmente en la
tradición occidental de la filosofía actual. Su pensamiento representa una
ruptura con la visión de la naturaleza o físicos naturales, como Anaximandro y
Anaxímenes, quienes entendia Kosmos en términos de cambio y transformación.
En su obra Sobre la naturaleza, Parménides (desde que no está en contacto con los milesios o jonios y físicos naturales, ni es de la misma experiencia propia del medio y de aquellos de una escuela o tradición ni de una razón manifiesta acerca del porqué de su pensamiento)
Escuela de Mileto:
• Tales de Mileto es considerado el iniciador del pensamiento racional en Grecia.
• Se le asocia tradicionalmente con Anaximandro, quien sería su discípulo o sucesor y, a su vez, desarrolló el concepto del ápeiron.
• Luego, Anaxímenes es visto como el continuador de esta línea, enfocándose en el aire como principio esencial.
Tradición Atomista:
• Leucipo es considerado el iniciador de la teoría atomista, aunque la información sobre él es escasa y en ocasiones le es difícil establecer relaciones formales de maestro y discípulo.
• Demócrito es quien desarrolla esta doctrina
de forma más sistemática y, en muchos relatos, se le asocia a Leucipo como el
continuador o perfeccionador del atomismo.
Parménides
introduce la idea de que el ser (lo que es y existe) es único, eterno e
inmutable, rechazando (la noción de alguna otra cosa de ese espacio indefinido
(que no observa, ni toma en consideración para su pensamiento, de la naturaleza)
y que, sin embargo→ nos permite a todos entender, de esta observación misma de
otra manera y natural la multiplicidad de cuerpos (igual que el cambio de
observación de distintas parte o forma de los mismo de lo mismo (en los cuerpos
móviles del espacio indefinido de una forma) y
Sencillamente Parménides (es→ una forma que existe y de los propios
elementos diversos pues para formar una totalidad (de ente particular o ser ),
que no-se expresa y se expresa en la existencia de ―uno en el instante de y
alguna manera alguna cosa ( lo mismo desde un texto) /de lo no concreto o
indefinida de uno mimo y no de una forma es→
el ser… que no es restringida a una entidad específica o forma (y en
general siendo de alguna manera ) lo mismo indefinible e inmutable no concreto.
Y de lo que nos debemos mover parta entender-lo de ser
Sin
embargo, en la idea de Parménides el movimiento y la transformación o cambio
(por ejemplo de los planetas) son ilusiones, ya que el ser es inmutable
(consideraremos esto en esencia) si, y entonces no puede dejar de ser (lo que
es o son los cuerpo físicos en esencia). Esta postura lo coloca en oposición en
la manera de ser→ del pensamiento (del cambio) pero es y está en esencia de lo
mismo inmutable e indefinido, de otra forma expuesto y alguna una cosa que
ni-es lo mismo y es lo mismo de otra manera aquello postulado por los que
defienden el cambio constante
Luego
su influencia es enorme (esto será de una discusión de este texto al final) ya
que su visión del ser o lo que es→ propuesta de alguna cosa lo absoluto y sin
cambio impactó profundamente en Platón y Aristóteles quienes intentaron
reconciliar su pensamiento con la realidad del mundo sensible (no de la misma
manera que la filosofía occidental mucho después y como la conocemos, pues habla
de un ser (el ser y de una cosa pues pero indefinible) de la forma en la
apariencia, lo imperecedero inmutable y divinidad por tanto) de esta manera
Parménides marca el inicio de la metafísica (y de esto la necesidad de entender
aquello que no conocen de sí mismo ni han experimentado jamás algunos) es
decir: de lo que es más allá de la física y la observación y solo del
pensamiento de algunas personas ( la filosofía )como nuevas disciplina lo
filosófico que establece una base para la reflexión sobre la existencia y la
realidad, sin ser→ del pensamiento (de lo que no es de unomismo moviéndose de
esta realidad)
Platón:
c. 428-347 a.C., con su teoría de las Ideas, planteó que las formas perfectas
existen (entendemos que de alguna manera) en el mundo de uno “perceptible” /y
pueden ser-pensadas) a la vez que el mundo sensible no las muestra como tales
en su forma real y es solo un
reflejo imperfecto lo que vemos (como
reflejo de la luz que-es lo que obstruye y a la vez posibilita a la conciencia
(el entendimiento) de alguna forma lo que la refleja).
Aristóteles:
c. 384-322 a.C. criticó la idea de lo indefinido absoluto (desde la idea), pero
desarrolló de la noción la potencia y el acto, que también trata la
transformación de lo indeterminado en algo definido.
Luego
este entendimiento básico y necesidad real i propia (lo mismo de todos) es
luego de reconocer, que las cuestiones o preguntas y respuestas después tan
apremiantes son, como apremiante es
(saber de entender que lo que sabemos moviéndonos de nosotros mismos es saber
de conocer y en concreto de las cosas, luego propias, que pueden ser incluso la
mismas cosas de otros antes, pero que no conocen (de la misma manera de
nosotros los otros / que luego nos las explican). Como por ejemplo cuando
escuchando a algunos opinar de algo y hablando de nada concreto y propio:
observábamos la ausencia primera del que-es antes que él y-es de alguna cosa, y
luego de la ausencia del sentido común que no-es cuando es imposible que
aquello pretendidamente ausente que-es tratado -de alguna forma indefinido→
se estudie o nombre de ninguna cosa real
en la forma de nada en absoluto→ “el infinito”) que traducido (de otros
Ápeiron) luego no es lo mismo y de otra palabra y de un nombre “el
infinito→ y significante con significado
de alguna idea de "algo" (no de una cosa) "sin fin”, y que no es
concepto (en general) de ninguna cosa antes de la que y por tanto: no podemos
hablar de ello como de alguna cosa y reconocible de una forma en el medio
común.
El
"nombre del infinito" (en referencia al símbolo ∞) no es de alguna
cosa en sí mismo del medio común ( de las que dos personas se puedan reconocer
en conciencia de lo mismo) pues refiere a un símbolo matemático, que de esa
forma (∞) no-es a la imagen mental que
nos refiere una palabra que habla u señala de alguna cosa En el caso “del
símbolo del infinito”, el significante es la forma de la lemniscata, y el
significado es→ la idea de "infinito", "de (algo) que
comprendemos de una idea de lo que no existe de una forma real del medio→ el
infinito, que jamás es posible entender
circunscrito y en la explicación de alguna cosa concreta) pues del pensamiento
o la idea de algo es de uno y sin fin…. De algo que se nos refiere que en
consecuencia es después→ nada.
Mientras
Ápeiron refiere (en su origen, y de uno el nombre de un significado) que de su
observación es→ aquello del medio común de una inmensidad indefinible (a la
razón) y por tanto le da un nombre diferente a todo después→ ἄπειρον) cuyos
sinónimos lo mismo (de un espacio o desierto) no se le pueden poner o entender
tampoco de unos límites dados (que no son del mismo significante), es decir, lo
que no se puede definirse de ninguna manera de una forma, pero concretándolo
alguien después (circunscrito o explicado de alguna manera) lo significado en
la palabra que no-es, un forma definida del medio y reconocible en su totalidad
a primera vista de los sentidos, pero que entendemos que es→ indefinible, como
el desierto y el espacio a partir de aquello mismo que podemos ver (de su
partes y propias formas de este) que observamos que-son-ahí del medio que es)
En
la filosofía de Anaximandro, el Ápeiron (lo ilimitado o indeterminado de una
forma es- el elemento de donde surgen todas las formas que podemos apreciar) y
es el principio de todo, de donde surge a la vista un "cosmos"
("orden") representado en la naturaleza y en constante cambio, y
es-cuando Anaximandro busca el principio fundamental que lo explica y de alguna
cosa que no-es y necesita de un nombre para explicar-lo que nos quiere decir de
alguna manera de la forma indefinible (y que de otra manera no podríamos
entender).
Los
presocráticos, interesados en la "physis" (o estudio de la
naturaleza), exploraron el origen y composición del cosmos, buscando el "arjé"
o principio primario y elemento de todas las formas del cosmos. Y es el Ápeiron
todo de alguna manera (de una misma esencia) en la forma de un significado que
entendemos solo desde la idea (y no de una forma total reconocible del medio)
lo que deseamos transmitir mediante el lenguaje
y de un nombre que no refiere (en concreto de una forma manifiesta en su
totalidad y perceptible a los sentidos, lo que-es después del nombre referido
alguna cosa ahí (que observamos real mas no de una forma concreta finita a los
sentidos de sus contornos)→ innominado pues de antes y difícilmente nombrable
después un significante la forma que no es perceptible→ de esa sustancia
universal que-es pero no-es de una forma definible de unos contornos
apreciables y manifiestos a los sentidos, pero que percibimos de alguna manera
i es lo que no-es ni agua, ni tierra, ni aire, ni fuego, pero está (no de forma
apreciable manifiesta de su perímetro→ lo que da origen a todas las demás
circunscritas dentro de ella (y se
entiende) de "to Ápeiron" lo que refiere de alguna cosa no definida
naturalmente a los sentidos de su perímetro y forma, luego indeterminado
aquello que-es (pero→ entendible en la manera que no-es de una forma de unos
límites obvios i-es “lo indeterminado" de esa manera (luego comprensible
solo desde la infinidad de formas que son circunscritas de ella, estas que
observamos del medio y las que son más allá del horizonte, entendiendo de otra
manera aquellas mismas que antes son después de otra manera siendo no igual de
la misma forma, luego y de otra manera de lo mismo→ indefinido - que–es del
principio (o esencia) de todas en las cosas que son / de eso (que-es) en lo
mismo atributo como límite en las mismas cosas que son de él /y- son de después
de otra manera lo mismo),
Podemos
entonces ahora decir alguna cosa en relación al Ápeiron (que es aquello concebido de una realidad inherente
(de nosotros mismos de forma no concreta de los sentidos en el medio y que
referimos de manera que-es→ en sí mismo lo que no-es de una forma concreta
perceptible de un perímetro dado a los sentidos/luego ilimitado lo indefinible
solo (en las formas propias que entendemos y de manera plena que Él (es→ en
todas y de sus formas ilimitadas (de la creación).
De
otra manera no de lo mismo Aristóteles habla del “aquello como Potencia” de
ser, y entendemos de algo (indefinido por indefinible la potencias solo de
algo, que no es, por lo menos alguna cosa) (luego esto no-es definir o hablar
de un nombre el Ápeiron, entonces entendamos bien esto→ sino que se nos refiere
algo (que no-es aquello (del nombre o Ápeiron) sino algo en la potencia de ser
/ o indefinido y de momento solo algo de la mente de uno en la potencia o
posibilidad de ser / y que se entiende solo de La posibilidad de ser y en la
potencia entonces algo y moviéndose de la mente, pero→ que nunca llega pues no
puede desde ser luego -algo→ de ninguna
manera siendo una cosa de una totalidad finita y completa cerrada de su
perímetro y un nombre (es decir no puede-ser→ de la posibilidad (i significante
de algo) luego lo que-es después una forma concreta del texto (ni puede por
tanto ser→ desde luego una cosa real O forma curva y del medio del horizonte
común) Pero es→ de la posibilidad y algo
(y concepto de algo no-es) de una cosa concreta y concepto y en general
de alguna cosa) pero puede crecer algo / y del pensamiento (∞) prolongarse sin
límite, sin embargo: no siendo en ausencia de límites→ ninguna cosa concreta /
es decir→ no siendo o siendo nada concreto de una forma concreta en usencia de
sus propios límites o perímetro que lo concreta / esto es→ El Infinito
(manifiesto y de un nombre (que no es concepto de nada) pero que en muchos
contextos filosóficos o científicos y cotidianos se concibe luego hablado del→
infinito (alguien) no en el entendimiento de saber que estamos y hablamos de
algo no concreto que de alguna manera nos dirige a nada concreto ( hablando de
nada pero hablado son) creyendo (no desde la propia experiencia de algo) y a
partir de otros que hablan de lo mismo como significante “de algo”) y en la
certeza impropia de que “algo” que nos explican de alguna forma y circunscrita
de alguna manera o texto, no tiene naturaleza ni unos límites que definan la
forma (infinita) que explican (y ahora se reirán ( o deberían hacerlo de haber
entendido→ al entender que nada es, aquello de lo que hablamos, y algo
indefinible solo de un-1 pensamiento, que no puede entenderse de ninguna forma concreta, ni del entorno delimitarse de
un perímetro ausente de límites que defina de alguna manera la cosa real y
absoluta una forma, alguna cosa → luego hablando de una cosa-ahí concreta en
lugar y tiempo.
Luego
infinito y nada bien pueden de la potencia -ser→ lo mismo y abstracción de uno:
en la representación mental eso sin fin, que nunca se llega a conocer de una
forma, en un proceso continuo y siempre abierto a razones egoístas y
utilitarias infinitas. Luego podemos hablar de nada o del infinito siempre
entendiendo que no existe ninguna cosa y nadie que alcance de manera completa
una forma concreta o real de algo y pensamiento que no es después manifiesto y
del medio en una forma concreta que se pueda reconocer lo mismo de otro/ sino
que hablamos solo y de la potencia de ser de alguno, alguien, o nadie el que
siempre se encuentra en el devenir de uno mismo en la posibilidad de ser el
mismo del infinito y más allá, rebuznando en la nada (y lo mismo del ser→ en
cuanto a verbo no definido de un hombre que no es del nombre en lugar y tiempo
concreto; y manifiesto (ese hombre) de la capacidad inexplorada de sí mismo, en
algunos, de continuar sin fin determinado hacia nada concreto. Así, el infinito
queda expresado como potencia de nada y ser (de la potencia de uno) en “ir
siempre y del pensamiento” sin moverse del medio de nada ni hacía ninguna cosa
concreta /en lo que no tiene fin, y nunca se concreta de un ente o totalidad
acabada de alguna, al menos en una cosa y del medio referida.
Por
ejemplo, cuando contamos los números naturales, no decimos que podemos
"seguir contando" en ausencia de límites→ indefinidamente; esa
secuencia es, del pensamiento que la propone y nos infinita en cuanto a
posibilidad a ser de la capacidad (absurda) de segur contando por que otro lo
hace y sinsentido lógico pero por razón
propio que lo motiva a gastar ese tiempo en nada. Luego (cantor establece del
infinito (y a manera de abstracción propia, lo de uno mismo representado) que
el conjunto potencia de cualquier conjunto (sin expresar o reparar del conjunto
de qué cosas nos habla→ es (de ninguna cosa concreta todavía) siempre mayor que
el conjunto original (igualmente de nada concreto finalmente). Y esto significa
al sentido de uno que entiende del tiempo y de las cosa que son y valen la vida
la pena, que existen infinitos modos de ser (de nada, además incluso pudiendo
ser premiado por una sociedad de personas en su mayoría que trabaja y sudan
sangre todos los días buscándose la vida de manera encadenados durante toda su
vida perpetuada en el infinito, que
pueda ser en diferentes tamaños lo mismo e infinito trabajar, aspirando luego
cada cual a tener su propio conjunto (de nada) pudiendo ser mayor todavía en la
potencia y ampliando más (de lo mismo y nada ) hasta el infinito y… esto, si,
que vale un Nobel.
Ciertamente
Georg Cantor revolucionó con su talento algo (de manera abstracta
matemáticamente) y del infinito demostró (no a mi) entiéndase esto, por favor,
sino a si mismo lo que otros igual luego (y reconocen→ que dentro de la esfera
de las matemáticas (es→ nada de una forma (un espacio a ser de la posibilidad
detrás del telón) y que es posible de una obra que aparezca algo y trabajar en
nada de una forma indefinible y luego pretender definido lo indefinible e desde
la idea o potencia de nada concreto y del pensamiento (no propio- -ser de→ lo
de otro (de un nombre antes luego en mano (de otro) lo de un nombre antes que
además lo significa de un sentido) hacía donde y moverse / más después es, del
otro no moviéndose de→ hacia o de la nada y solo de la abstracción matemática,
de la que uno Ciertamente puede- ser → moviéndose sin fin de la idea que no-es de uno mismo y
(en el infinito después su experiencia) desde la posibilidad ser en la potencia
de la idea de otro antes, es (luego ser→ de lo impersonal de la idea de otro y
de nada propio en lo no concreto de sí mismo en conciencia de ninguna cosa /
luego de nada, es, como algo→ indefinido que fuese y de una “entidad” la
pretendiese concreta de algo en una forma
que no-es i es hoy lo formalmente aparente” Ser→ (de lo sentido
(escuchado de otro y desde dentro uno luego sin moverse de las cosa reales que
luego (no son→ de él (aquello antes y de un nombre >I de otro en la mano de k Luego de entregado No existe
de una forma, sino que pasa a ser→ lo indefinido que pensado no-es de uno
específico o definido y del verbo "ser" en castellano se utiliza la
tercera persona singular donde no (es, uno de su propio nombre ( en lugar y
tiempo) ni de las propias formas que no refiere y son) de números lo que es→
formar expresiones impersonales desde nada concreto hacia lo que-es
indeterminado que no–es lo mismo matemáticamente expresado / pero ¿y visto desde fuera?
Entiendo,
que Para Cantor, lo mismo que para otros matemáticos el infinito (de otro y una
palabra es→ algo que puede tomar d otra persona (alguna cosa) y de A explicar-le-él (tercera persona singular, y
que hasta aquí creo que llegan a entender, lo que puede “ser” del infinitivo
del verbo ser, un sujeto en el presente (en un instante que se extiende sin fin
de lo mismo de algo indefinible que no es ninguna cosa propia en conciencia)
luego objetivado, formalizado y estudiarlo como un concepto bien definido (de
uno mismo y "ser" en español. Se utiliza para describir la
existencia― y le recuerdo al lector accidental que seguimos hablado y de nada
concreto― y que ser en general define el concepto de lo que es impersonal no de
un nombre propio y en lugar y tiempo no concreto / que decíamos de estudiar-lo
:-) como un concepto bien definido de una forma pues antes luego el concepto de
alguna cosa, pero que no es, y no como
una mera idea vaga y, pienso que esto es lo mejor→ definir diferentes tipos y
de infinitos (numerable, no numerable etc..), y utilizar el infinito en
cálculos y análisis, así como en límites de sucesiones o integrales
“impropias”… el pensamiento de Cantor encarna esa dualidad absurda: por un
lado, el término “infinito” que deriva del griego “Ápeiron”, originalmente como
algo primordial, indefinible y que no se aprehendía a través de los sentidos,
sino como una especie de “cosa” inabarcable que entendemos de otra manera y no
de una forma concreta. Sin embargo, al traducir y reinterpretar “Ápeiron” en
otros idiomas resulta de otra palabra “infinito” que transforman el Ápeiron en
algo distinto (que ahora nos quieren explicar /de lo que nadie nunca vio) pues
ya no se trata de ese indefinido primordial que entendemos de observar la
profundidad del espacio, sino de una entidad conceptual y de uno que, de manera
absurda pretende delimitarse de lo mismo al clasificar y explicar en términos
que responden a nuestras limitaciones lingüísticas y cognitivas. Así, se
origina una paradoja en la que intentamos hablar de la esencia de las cosas —lo
que era, en su pureza, el indeterminado “Ápeiron”— pero terminamos construyendo
de uno el concepto de “infinito” ( en general de algo indefinible) y que es de
alguna forma después, en lugar de acercarse a lo que es antes aquello, alejándose
de ello por tratar de imponerle contornos o delimitar en lo preciso lo que por
naturaleza carece de ellos, mientras del otro lado su obra revela poder ordenar
y clasificar lo infinito, evidencia de lo absurdo de tratar de hacer preciso lo
que por naturaleza es indeterminado de una forma e indefinible . Así, su legado
se convierte en una metáfora del esfuerzo humano por comprender lo que en
esencia se resiste a ser explorado y reducido a simples ecuaciones o conceptos
recordándonos que, a veces, nuestras abstracciones pueden ser tan lejanas de lo
natural como absurdo es un infinito matemático explicado de alguna forma de
conjuntos y números en un mundo donde el pan
la docena de huevos y el pollo entero siguen siendo la medida (donde si
se va la luz (y sin utilizar ceros) uno puede comer y vivir toda la semana
incluso más feliz, y saber contar ignorando
de las matemáticas lo absurdo.
Pero
entendamos ―y lo mismo de Cantor esto→ él (al ser de la potencia solo en posibilidad
y ser) de la propuesta desde el origen y en ausencia de limites o frontera, en
ningún momento o caso puede de ser de la posibilidad después siendo lo concreto
de alguna cosa de una forma dada de sus límites o bordes/ es decir→ de la
posibilidad de ser (y punto) no puede después presentarse aquello que-es de la
hipérbola―pues sino hablaremos de lo completo o conjunto cerrado― y siendo pues
de una forma en límites de alguna cosa concreta o conjunto cerrado) Luego si
hablamos de potencial o potencia en la posibilidad (de ser→ (entendamos: lo que
no-es siendo) sino en devenir continuo abstracción proyectada de uno (lo que no
acontece más allá en ninguna cosa o ente consumado) que bien puede ser referido
de esa curva (o hipérbola lo mismo es aquél pensamiento extraviado ) que no cae
junto (alguna cosa concreta). Y he
tomado la interpretación de Apolonio de Perga
de su conocido tratado (Sobre las secciones cónicas), donde podemos
extrapolar una metáfora a la esfera del pensamiento "Abstracto" que
refiere a algo que existe solo en la mente, e intangible que no tiene forma
física concreta.. En su obra, Apolonio estudia figuras geométricas como la
hipérbola (del pensamiento abstracto) cuyas ramas se extienden de forma
inacabada. Una de las características notables de la hipérbola es la existencia
de rectas asintóticas: líneas, bordes
fronteras que, a pesar de ser el límite al que la hipérbola se aproxima
indefinidamente hacia→ el infinito, nunca llegan de este a intersectarla siendo
la distancia entre el pensamiento abstracto no concreto, y alguna cosa
concreta, siempre constante.
Y,
sin embargo, a veces esto mismo no lo pensamos, pero pensamos: tomando lo
foráneo y ajeno como si fuese lo propio, elevado después a discurso intelectual
donde uno se posiciona y postula de lo que es lo que no es: por vivencia de
alguna cosa propia y es (eso→ lo que no pensamos antes como impropio / de lo
que deberíamos recapacitar después, en relación antes a entender: [Qué hacemos, y por qué lo
hacemos: tomar lo foráneo-ajeno y elevarlo a discurso propio] no viendo: lo
engañoso en la expresión que resulta de palabras que no tienen después relación
con la realidad (de uno mismo entendiendo lo que es entendimiento de lo propio
significado del significante -infinito- acrecentado así el sentimiento de
vacuidad: y falta de realidad objetiva / es decir→ sin desbordarse del texto,
sin habitarlo desde lo propio entendido antes y de alguna forma ser→ del
pensamiento, en relación a lo mismo del texto luego entendido de alguna manera
de alguna forma propia y sentida , y si se quiere explicado desde esa propia
perspectiva y entendimiento real desde una experiencia antes propia).
Los
místicos, en la diferencia de lo que existe pensado como ente: buscan, de alguna otra forma con la cual relacionarse (identificarse
( de laguna manera) pretendiendo experimentar íntimamente aquello que
consideran de alguna forma su divinidad― Luego vamos ahora (entendiendo porque
no podemos hablar de abstracción e infinito al hablar de dios) o sobre las
sefirot cuyos antecedentes pueden encontrarse luego de la especulación donde se
refiere (alguna cosa propia de la reflexión y la conjetura, a menudo siendo
aquello sin una base empírica sólida los mismo del misticismo en torno a la
visión del profeta Ezequiel que del texto se afirma que vio un carro o calesa
flamante en el cielo (o Merkavah) con cuatro criaturas con formas animales y
humanas (luego ángeles) y sobre el cual yacía una "semejanza (o imagen)
con la apariencia de un hombre"― La Merkavah pues (como objeto del
pensamiento especulativo es la representación aquello / y manifiesto… lo que
realmente no-es de una forma (sino de la forma propia → de uno lo (pensado que
entiende de alguna froma) proyectado de él (lo que de alguna manera se
convierte en lo propio después en un proceso e intento de otros en general y de
lo mismo ascender a esa dimensión divina anhelada / que luego es: de
especulación general lo que no puede ser de la misma forma de la misma manera
por otro pensada (eso) que es de la propia reflexión (de uno- luego otro) y que
entendemos cuando observamos de otra manera lo mismo sobre la misma forma
meditada y conocida con el nombre de Shi'ur Komah, o "la medida de la
altura", que no de la misma manera es un texto místico del Midrash que introduce
la noción del cuerpo de Dios, el cual se describe detalladamente y, donde (El
rabino Ismael le dijo esto al rabino Aqiba. Me dijo: «Quien conoce esta medida
de nuestro Creador y la alabanza del Santo, bendito sea, quien está oculto a
las criaturas, tiene la certeza de ser hijo del mundo venidero. Heredará el
mundo venidero, y en este mundo disfrutará de los bienes del otro mundo, y
vivirá largamente en él…»)
Luego
Según Scholem, la cábala de otra manera de lo mismo se centra en la idea del
"dios viviente” que se manifiesta a sí mismo en los actos y ―por tanto
manifiesto de las formas― de la Creación, y en la Revelación que-es por medio
de la conciencia de uno) y Redención" ← está escrito). Redención 3s decir
emancipación luego (de eso él← מֹשה → sujeto pues de uno (y Transportador por
tanto ←נוֹשֵׂא (o Merkavà) (en la visión de Ezequiel 1:4-28, uŋ→ "carro de
Dios" o "Merkavá ←מרכבה”) que refiere una (calesa ←מרכבה, o cuerpo de
del sujeto→ מרכב ה) como presencia y gloria “del Dios oculto” y proyectado יְחֶזְקֵאל
←de el). Difiriendo de las corrientes ortodoxas monoteístas que mantienen que
Dios no puede considerarse- como un ser viviente pues sería limitado→ y de una
forma, siendo este indefinido (e infinito) afirman algunos. Luego infinito
entendamos es ―de un pensamiento que no es de alguna cosa y es entre dios mismo
y uno― esa distancia siempre constante
de algo que nunca llega no siendo-ahí (creo que hasta aquí entendimos por donde
vamos y una pica es (en Flandes).
Luego los místicos, los cabalistas idean una aquello donde se concilia y es aquí donde irrumpe la noción de las sefirot, las cuales son producto de "una mística" en torno a la forma en que se revela la Deidad. Después intentando resolver la aparente contradicción entre un dios viviente y un deus absconditus (Ein Sof) "Ein Sof es el aspecto impersonal del dios oculto→ escribe Scholem― o del verbo (ser→ lo mismo (es) impersonal lo oculto que no-es de un lugar o tiempo concreto". Luego retomando algunas de las nociones especulativas del misticismo de la Merkavah que evoca un vehículo (o forma-s) [que son para moverse→ de alguna cosa en lugar y tiempo concreto] en este caso de las esferas de la manifestación divina en las que Dios emerge ahora de un espacio que es i no-es antes, de un lugar de una forma reconocible (en el tiempo). Luego (eso de él y de un espacio) que ya no se trataba de una visión de la Deidad sino de entender los símbolos y de la palabra que-es por la que se manifiesta i es→ el aspecto impreciso de una forma de dios oculto) que luego es de esa forma de uno y concebible solo al pensamiento (mas no de una forma concreta del medio". Luego es aquello de una persona y de eso el (no una persona del texto) lo que toma este aspecto indefinido y lo guía "en el proceso de Creación y Revelación" por ejemplo de un texto.
Luego « hay ser- pensado y de lo que se es: nada,
no es» (Parménides de Elea). Desde el comienzo del pensar la idea del Ser la
filosofía), o Dios la teología, este ha sido uno de los temas sino el problema
principal de la filosofía. Desde esta cuestión así formulada « hay ser; pero
no-es o es lo ausente de alguna forma lo del texto» luego siendo de algo más
bien que de nada entendiendo lo ausente de una forma y oculto a los sentidos de
una forma que reconozcamos afirmamos que el Ser, es. Pero hay una pregunta que se nos hace o
propone, una duda que surge en algunos pensadores en tanto al ser (a dios)
sobre si ¿es totalmente ahora mismo todo lo que es? entiéndase, de otra manera:
si este ya es todo lo que es, o puede todavía ser más de lo que es... y la respuesta
que propongo y desarrollo brevemente, es que es i es, todo más allá de
cualquier especulación, en tanto, aquello que se afirma, sobre la base de que
el se sigue desarrollando en su formas que son de lo que no es de una forma;
encontrando precisamente de lo indefinido que refieren, es, en última instancia
de la misma materia y de una energía original que dio luz al universo que se desarrolla, extendiendo ese espacio
(de la propia conciencia de uno que es lo mismo de alguna manera una forma de
él) luego Dios o el Ser es ( entendido de la unidad (de todas las forma en él y
de lo mismo) ahora mismo todo y está en todo, como lo estuvo antes y estará
después. Más aún, para los estados de energía donde el tiempo lineal no existe
(sino digamos que de forma circular… si el ser es i es igualmente ahora ― “su
palmo llena el mundo entero (olam, también universo). Como está escrito (Isaías
40:12): « ¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y con su palmo midió
los cielos?» - Shi'ur Komah ― y de un perímetro dentro y lo mismo que antes lo
abarca “todo” (lo mismo que después) lo que entendemos nosotros por pasado,
presente y futuro /antes o después).
Y, sin embargo, a veces esto mismo no lo pensamos propiamente y de unomimso, pero pensamos: tomando lo foráneo y ajeno como entendiendo de alguna forma lo que no-es propio , pero es lo- pensado como propio elevado después a discurso donde uno se posiciona y postula de lo que es lo que no es: por vivencia de alguna cosa propia y es (eso→ lo que no pensamos antes como lo impropio que es de alguna forma lo de otro antes/ de lo que deberíamos recapacitar después, en relación antes de alguna otra forma entender: [Qué hacemos, y por qué lo hacemos: tomar lo foráneo-ajeno y elevarlo a discurso propio] no viendo: lo engañoso en la expresión que resulta de palabras que no tienen después relación con la realidad ni sentido de unomismo en lo concreto y propio acrecentado así el sentimiento de vacuidad: y falta de realidad objetiva / es decir→ sin desbordar y desbordarse del texto moviéndose de alguna cosa fuera del texto, luego habitarlo desde lo propio antes de ser→ del pensamiento, estar de alguna forma, en relación a lo mismo del texto luego entendido y si se quiere explicado desde su propia perspectiva entendimiento de una experiencia antes propia). Luego construyendo, claro está, alguna cosa propia. Luego y si el filósofo toma lo ajeno —del texto de uno: una la idea no propia← y lo eleva a discurso propio sin haberlo vivido, sin transformación, incurre en lo que llamamos “desarraigo ontológico”. Esto no es solo una falta de autenticidad o impropiedad, sino una forma de violencia epistémica: hablar desde un lugar que no se ha habitado de ninguna manera y entendido después de ninguna cosa propia. El filósofo que se da cuenta de esto, si es honesto, debería detenerse y no hablar antes de decir: nada. No porque tenga que callarse algo, sino para reconfigurar su relación con el texto: no como de algo (y nada propio) sino como interlocutor de alguna cosa que de alguna forma antes podemos entender después propia profundizando en la exigencia luego desde unomismo habitar lo pensado antes de elevarlo a discurso:
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