SOCRATES TENÍA SUS BUENAS RAZONES / / jorge maqueda merchán ( jordi maqueda / Aceuchal- 06207 Badajoz- España)

 

"Sócrates" Finales del XVIII autor desconocido

Sócrates sabía muy bien lo que se hacía, no queriendo escribir nada pues, en manos de quienes pudiese caer el sabio pensamiento ¿qué haría luego con el? Y no le faltaba razón pues ocurre, cuando en manos que de quien luego con él, y como si fuese propio, dicen saber y nada saben de nada, no reconociendo jamás de su ignorancia. Ignorancia, casi siempre facultada ésta en la de los demás. Pues, normalmente es, el que menos capacidad de pensar tiene, aquel que precisa de los pensamientos de otro, y en ellos, en la cita redundada de éstos una vez y otra recitándolas, fundamenta y se fundamente ante los demás, y en aquello que en su esencia y razón verdadera en cuanto a origen y necesidades ciertas del preciso momento en que fue parido, ni idea lejana tenga (ni él ni casi nadie). Siendo interpretado, en consecuencia, para fines que el deseo de reconocimiento, poder, ego y otras cosas iguales similares o peores alimenta. Y aclaro: dije menos capacidad de pensar: "razonamiento a partir de las mismas fuentes etéreas donde nace el conocimiento". No dije "inteligencia", pues sabe dios que los hay muy inteligentes y, más aún los hay listos) blandiendo tan preciado recurso: el pensamiento ajeno y sobreviviendo luego en consecuencia gracias a él, utilizándole como  herramienta.

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JUSTIFICARSE EN LAS PROPIAS PALABRAS /Jorge Maqueda merchán ⟲ Jordi Maqueda (Aceuchal, 06207 Badajoz -España)

"Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa en el cielo", dice el Eclesiastés. Igualmente, abajo: en la tierra «Hay una época para permanecer en silencio, y otra para hablar» (Kierkegaard). La cuestión será: ¿Hay verdaderamente hay algo importante que decir que se encuentre más allá, de la propia vanidad, o de estar sometido a los acontecimientos?

Cada cual es dueño de sus propios actos, y esclavo de sus palabras —  dice Kimero. Por lo tanto, no hay más responsable de nuestros actos y de las consecuencias de aquellos que nosotros mismos. Si bien, nada malo hay en obrar y errar, que es muy humano; tan humano como lo es pretender justificarse con palabras que nos contradicen y desmienten pues, niegan hoy aquello mismo que afirmábamos otro día. Por lo tanto, «La palabra precisa tal vez sea efectiva a veces, pero — sobre todo en este y muchos otros casos —ninguna palabra jamás será tan efectiva como un silencio preciso».- Mark Twain