Bastaría una noche, no más, para darse cuenta – extrapolando una expresión utilizada en física y exactas -, que existen múltiples dimensiones en la mente del mismo modo que coexisten múltiples dimensiones en el espacio. Así como los matemáticos y cosmólogos barajan teorías y posibilidades, acerca de la existencia de infinidad de universos, independientes los unos de los otros, sin dejar de formar parte de un mismo conjunto o unidad; luego no es necesario profundizar en ecuaciones eternas para afirmar, entendiendo que de modo semejante opera el subconsciente; desarrollándose o desplegándose de manera paralela e inconexa al consciente y sin por ello dejar de formar parte de una misma entidad o yo; entendiendo los sueños o bien, los estados inducidos de catarsis como profundas bifurcaciones, generadas o desplegadas de manera espontánea sobre el mismo espacio en el que se manifiestan los pensamientos, si bien, surgiendo a un plano – superior o como poco distinto – ajeno a las reglas físicas universales que rigen la vida, el espacio y el tiempo. Sin duda, esto motiva en el hombre, la posibilidad de experimentar un suceso singular e inquietante. Y, por su puesto, desarrollar algún día de un modo controlado tales procesos, nos abriría las puertas que conducen entre inexplorados caminos hacia inimaginables fuentes de sabiduría y conocimientos, las cuales apenas podemos sospechar. Sin embargo, este ejercicio ya sea inducido o generado de manera involuntaria también abre los cerrojos de un espantoso laberinto, por el que transitan horrores y angustias; monstruosidades que habitan en lo más profundo de cada uno de nosotros y, de los que la mayoría, no hemos oído hablar jamás.
Breve extracto del libro no escrito: LA PRIMERA BIFURCACIÓN
Autor: jorge maqueda merchán
1 comentario:
hay cosas que jamás se deberían buscar.. cierto! Me gusta el blog,
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