"El Vacío Estructural es el constructo ontológico que define la nada no como una ausencia de ser, sino como una presencia espectral y configuradora. En el marco del morfovulcanismo existencial, el vacío estructural se manifiesta tras la erupción freática (la crisis de la materia): es el espacio donde el 'exceso de materia' ha desaparecido para dar lugar a un evento, una huella o un cráter (maar) que, aunque carece de edificio sólido, posee una estructura interna que organiza el paisaje y la conciencia.A diferencia del objeto pensado (el volcán-cono), el vacío estructural es la forma de lo que no-es, un dispositivo relacional que permite al ser-ahí reconocer lo que ha sido transformado. Es, en última instancia, el rastro que deja el fuego al retirarse, constituyendo un ámbito de inteligibilidad donde lo que 'no es' de una forma concreta, sigue siendo como posibilidad y memoria del acontecimiento.
Morfogénesis: cómo surge y se configura una forma.
Vulcanidad: la energía eruptiva, tensional o desbordante que impulsa el cambio.
Huella: el rastro estructurante que deja cada erupción en el campo existencial.
En conjunto, la matriz permite describir, comparar y modelizar los procesos por los cuales una existencia, un fenómeno o una estructura se constituyen a través de ciclos de presión, ruptura, emergencia y sedimentación. Una versión aún más condensada (para uso en texto académico) seria: "La matriz morfovulcánica es el marco relacional que integra forma, energía eruptiva y huella, permitiendo analizar los procesos de constitución y transformación propios del morfovulcanismo existencial".
En el morfovulcanismo existencial, la realidad se concibe como materia en evolución, donde toda forma es el resultado provisional de un proceso eruptivo que articula lo que es con lo que no‑es todavía, pero pugna por emerger. La existencia se entiende, así como un campo tensional en el que cada forma nace, se transforma y se reconfigura desde una potencia que nunca se agota. Núcleo ontológico (versión breve y rigurosa→ El morfovulcanismo existencial describe la constitución de las formas como un proceso eruptivo en el que lo que fue es – es (τὸ τί ἦν εἶναι) se actualiza siempre de otra manera, integrando ser y no‑ser en una dinámica continua de emergencia y transformación.
Desglose conceptual
1. Materia en evolución
No es materia física, sino materia ontológica:
un fondo dinámico,
en permanente tensión,
que nunca está cerrado sobre sí mismo.
La materia es lo que puede llegar a ser.
2. Las formas que son desde lo que es y no‑es
Toda forma es:
actualidad (lo que es ahora),
residuo (lo que fue),
apertura (lo que no‑es todavía, pero presiona por emerger).
Aquí encaja la noción de huella: cada forma conserva el rastro de sus erupciones previas.
3. τὸ τί ἦν εἶναι → “lo que fue es – es”
Tú lo has formulado de manera muy potente:
siempre de alguna otra forma lo pensado después.
Esto expresa que la esencia no es una identidad fija, sino un proceso retroactivo:
lo que algo fue determina lo que es,
pero lo que es reinterpreta lo que fue,
y ambos quedan abiertos a lo que puede ser.
Es una esencia en erupción, no una esencia estática.
4. Integración en el morfovulcanismo
El morfovulcanismo toma estos elementos y los articula así:
Materia → potencia eruptiva
Forma → configuración provisional
No‑ser → presión de lo posible
Huella → sedimentación de erupciones previas
Evolución → ciclo continuo de erupción‑forma‑huella
Integración en una sola frase
Informe de Investigación: Morfovulcanismo Existencial en "SUBIENDO VOLCANES" de Jorge Maqueda Merchán
Introducción
El presente informe tiene como objetivo analizar y sintetizar los conceptos clave del morfovulcanismo existencial según el documento "SUBIENDO VOLCANES / morfovulcanismo / De: Jorge Maqueda Merchán". Se abordarán las definiciones operativas de "vacío estructural", "matriz morfovulcánica" y la función relacional f(x,y), así como la relación entre procesos morfovolcánicos primarios y secundarios y su integración en la ontología del morfovulcanismo existencial. El análisis se desarrollará desde una perspectiva académica, filosófica y geomorfológica, integrando citas textuales del documento y referencias complementarias para contextualizar y profundizar en los conceptos tratados.
El morfovulcanismo existencial, tal como lo propone Maqueda Merchán, constituye una ontología dinámica que trasciende la mera descripción geomorfológica de los volcanes para convertirse en una herramienta conceptual que permite pensar la existencia, la transformación y la memoria desde la analogía con los procesos volcánicos. Este enfoque interdisciplinario dialoga con la tradición filosófica occidental, especialmente con Aristóteles y Heidegger, y se apoya en la literatura científica sobre geomorfología volcánica y filosofía del proceso.
I. El Vacío Estructural: Definición Operativa y Función Ontológica
1.1. Definición y Caracterización
En el marco del morfovulcanismo existencial, el "vacío estructural" es definido por Maqueda Merchán como un constructo ontológico que redefine la nada no como una mera ausencia, sino como una presencia espectral y configuradora. Según el autor:
"El Vacío Estructural es el constructo ontológico que define la nada no como una ausencia de ser, sino como una presencia espectral y configuradora. En el marco del morfovulcanismo existencial, el vacío estructural se manifiesta tras la erupción freática (la crisis de la materia): es el espacio donde el 'exceso de materia' ha desaparecido para dar lugar a un evento, una huella o un cráter (maar) que, aunque carece de edificio sólido, posee una estructura interna que organiza el paisaje y la conciencia".
Esta definición implica que el vacío estructural no es simplemente un hueco físico, sino un ámbito de inteligibilidad donde lo que "no es" de una forma concreta sigue siendo como posibilidad y memoria del acontecimiento. El vacío estructural es, en última instancia, el rastro que deja el fuego al retirarse, constituyendo un espacio activo que transforma el paisaje y la conciencia.
1.2. Diferenciación respecto al objeto pensado
Maqueda Merchán distingue el vacío estructural del "objeto pensado" (el volcán-cono). Mientras que el volcán-cono es una forma sólida y reconocible, el vacío estructural es la forma de lo que no-es, un dispositivo relacional que permite al ser-ahí reconocer lo que ha sido transformado:
"A diferencia del objeto pensado (el volcán-cono), el vacío estructural es la forma de lo que no-es, un dispositivo relacional que permite al ser-ahí reconocer lo que ha sido transformado".
Esta distinción es fundamental para comprender la función ontológica del vacío estructural: no es una carencia, sino una condición de posibilidad, el espacio donde puede emerger lo nuevo, donde la potencia se convierte en acto, siguiendo la lógica aristotélica.
1.3. El vacío estructural como huella y memoria
El vacío estructural es también el ámbito donde se inscribe la huella del acontecimiento. Tras la erupción, el cráter o maar no es solo un vacío físico, sino una presencia activa que testimonia el evento y organiza el paisaje y la memoria:
"Es, en última instancia, el rastro que deja el fuego al retirarse, constituyendo un ámbito de inteligibilidad donde lo que 'no es' de una forma concreta, sigue siendo como posibilidad y memoria del acontecimiento".
En este sentido, el vacío estructural se convierte en una figura ontológica que permite pensar la existencia como un proceso de emergencia, transformación y sedimentación de huellas.
II. La Matriz Morfovulcánica: Dimensiones y Operacionalización
2.1. Definición breve y precisa
La matriz morfovulcánica es definida por Maqueda Merchán como el dispositivo estructural que organiza las dinámicas de erupción, forma y transformación propias del morfovulcanismo existencial:
"La matriz morfovulcánica es el dispositivo estructural que organiza las dinámicas de erupción, forma y transformación que son propias morfovulcanismo (eso) pensado lo mismo de otra manera como marco (constructo) de trabajo renombrado como morfovulcanismo existencial que funciona como un espacio de relaciones donde se articulan tres dimensiones fundamentales".
2.2. Las tres dimensiones de la matriz morfovulcánica
La matriz morfovulcánica integra tres dimensiones fundamentales:
Morfogénesis: cómo surge y se configura una forma.
Vulcanidad: la energía eruptiva, tensional o desbordante que impulsa el cambio.
Huella: el rastro estructurante que deja cada erupción en el campo existencial.
Esta triple articulación permite describir, comparar y modelizar los procesos por los cuales una existencia, un fenómeno o una estructura se constituyen a través de ciclos de presión, ruptura, emergencia y sedimentación.
a) Morfogénesis
La morfogénesis refiere al proceso de formación de la forma, tanto en el sentido geomorfológico (la génesis de estructuras volcánicas) como en el sentido ontológico (la emergencia de nuevas configuraciones del ser). En palabras del autor:
"Morfogénesis: cómo surge y se configura una forma".
Este concepto se apoya en la tradición de la morfología y la morfogénesis, entendidas como disciplinas que estudian la formación y transformación de las formas en la naturaleza y en la existencia.
b) Vulcanidad
La vulcanidad es la energía eruptiva, tensional o desbordante que impulsa el cambio. Es el magma interno, la fuerza vital o el deseo que rompe la superficie y da lugar a nuevas formas:
"Vulcanidad: la energía eruptiva, tensional o desbordante que impulsa el cambio".
En términos existenciales, la vulcanidad es la fuerza que impulsa el devenir del ser, la potencia que nunca se agota y que está siempre presionando por emerger.
c) Huella
La huella es el rastro estructurante que deja cada erupción en el campo existencial. Es la memoria del acontecimiento, la inscripción de lo vivido en el paisaje, en el cuerpo y en la conciencia:
"Huella: el rastro estructurante que deja cada erupción en el campo existencial".
La huella es tan real como la forma misma, pues testimonia el proceso de emergencia y transformación, y permite leer el paisaje como un archivo de memorias geológicas y existenciales.
2.3. Función de la matriz morfovulcánica
La matriz morfovulcánica permite analizar los procesos de constitución y transformación propios del morfovulcanismo existencial. Es un marco relacional que integra forma, energía eruptiva y huella, y que articula la ontología del ser como proceso, emergencia y memoria:
"La matriz morfovulcánica es el marco relacional que integra forma, energía eruptiva y huella, permitiendo analizar los procesos de constitución y transformación propios del morfovulcanismo existencial".
III. La Función Relacional f(x,y): Formalización y Uso Conceptual
3.1. Definición y alcance
La función relacional f(x,y) es el mecanismo formal que permite describir cómo dos elementos —formas, tensiones, huellas, estados existenciales— entran en relación dentro de la matriz morfovulcánica. Maqueda Merchán aclara que no se trata de una función matemática clásica, sino de un operador estructural que modela la interacción morfovulcánica:
"La función f (x,y) es el mecanismo formal que permite describir cómo dos elementos —dos formas, dos tensiones, dos huellas, dos estados existenciales— entran en relación dentro de la matriz morfovulcánica. No es una función matemática en sentido clásico, sino una función estructural, un operador de relación que expresa: (cómo una forma presiona sobre otra); (cómo una energía eruptiva modifica una configuración); (cómo una huella condiciona la emergencia de otra); (cómo dos polos generan un campo tensional)".
3.2. Definición breve y operativa
En su versión más condensada, la función f(x,y) se define así:
"f (x,y) designa la relación tensional por la cual dos elementos se transforman mutuamente dentro de la matriz morfovulcánica, generando nuevas formas y huellas".
Esto implica que la función relacional es el operador que articula las interacciones entre formas, tensiones y huellas dentro de la matriz, generando nuevas configuraciones del campo existencial.
3.3. Ejemplos de aplicación
La función f(x,y) puede modelar diversas relaciones:
Cómo la presión de una forma (x) sobre otra (y) genera una nueva configuración.
Cómo la energía eruptiva (x) transforma una estructura preexistente (y).
Cómo la huella de un acontecimiento (x) condiciona la emergencia de una nueva forma (y).
Cómo dos polos (x, y) generan un campo tensional que da lugar a una erupción o a una transformación.
En términos ontológicos, f(x,y) actualiza la tensión entre ser y no-ser, reinterpretando retroactivamente “lo que fue es – es” (τὸ τί ἦν εἶναι) y abriendo el proceso a nuevas emergencias.
IV. Procesos Morfovolcánicos Primarios y Secundarios: Definición y Ejemplos
4.1. Procesos morfovolcánicos primarios
Los procesos morfovolcánicos primarios son aquellos que dan origen a la estructura volcánica y al relieve asociado. Incluyen la acumulación de materiales, la presión interna, la erupción, la extrusión y la efusión:
"Los procesos morfovolcánicos primarios son aquellos que dan lugar a la emergencia de la forma: la erupción, la extrusión, la efusión. Son procesos de aparición, de irrupción de lo nuevo".
En el plano geomorfológico, estos procesos corresponden a la formación de conos, cráteres, coladas de lava y otros elementos que definen el paisaje volcánico.
En el plano existencial, los procesos primarios se corresponden con los momentos fundacionales del sujeto, las decisiones radicales, las crisis que configuran su ser:
"En el plano existencial, estos procesos se corresponden con los momentos fundacionales del sujeto, las decisiones radicales, las crisis que configuran su ser".
4.2. Procesos morfovolcánicos secundarios
Los procesos morfovolcánicos secundarios son aquellos que modelan, erosionan, sedimentan y transforman lo ya emergido. Incluyen la erosión, los lahares, el modelado tardío y la reconfiguración del paisaje:
"Los procesos morfovolcánicos secundarios, como la erosión, los lahares o el modelado tardío, representan las transformaciones posteriores que sufre la estructura volcánica. En la existencia humana, estos procesos se traducen en las modificaciones que el tiempo, la experiencia y la memoria imprimen en el ser".
La erosión, por ejemplo, no es solo una destrucción, sino una reconfiguración que deja al descubierto la estructura, la historia y el devenir de la forma:
"La erosión, lejos de ser una pérdida, es una forma de revelación. Al desgastar la forma, deja al descubierto su estructura, su historia, su devenir. Así, el proceso secundario se convierte en un acto de memoria".
Los lahares, flujos de lodo volcánico, son una imagen potente del desborde de lo reprimido, de la irrupción de lo inconsciente en la conciencia. En el morfovulcanismo existencial, el lahar simboliza el momento en que el magma interno no encuentra cauce y arrasa con las formas establecidas.
4.3. Ejemplos geomorfológicos y existenciales
En la Vall de Núria (Catalunya, España), los procesos morfovolcánicos primarios se manifiestan en la configuración de los relieves, en la emergencia de formas abruptas, en la violencia de la génesis. Los procesos secundarios, como la erosión glaciar, los depósitos morrénicos y la sedimentación lacustre, modelan el paisaje y lo convierten en un archivo de huellas y memorias.
En el Monte Ararat, la silueta volcánica se convierte en huella simbólica, en lugar de memoria, mito e identidad. Su morfología es inseparable de su carga simbólica y de su inscripción en la historia y la cultura.
V. Integración Ontológica: El Núcleo del Morfovulcanismo Existencial
5.1. Materia en evolución y formas en devenir
El morfovulcanismo existencial concibe la realidad como materia en evolución, donde toda forma es el resultado provisional de un proceso eruptivo que articula lo que es con lo que no-es todavía, pero pugna por emerger:
"En el morfovulcanismo existencial, la realidad se concibe como materia en evolución, donde toda forma es el resultado provisional de un proceso eruptivo que articula lo que es con lo que no‑es todavía, pero pugna por emerger. La existencia se entiende, así como un campo tensional en el que cada forma nace, se transforma y se reconfigura desde una potencia que nunca se agota".
La materia no es física, sino ontológica: un fondo dinámico, en permanente tensión, que nunca está cerrado sobre sí mismo. La materia es lo que puede llegar a ser.
5.2. La esencia como proceso: τὸ τί ἦν εἶναι
El núcleo ontológico del morfovulcanismo existencial se articula en torno a la reinterpretación de la frase aristotélica τὸ τί ἦν εἶναι, traducida como "lo que fue es – es". Esta fórmula expresa que la esencia no es una identidad fija, sino un proceso retroactivo:
"Esto expresa que la esencia no es una identidad fija, sino un proceso retroactivo: lo que algo fue determina lo que es, pero lo que es reinterpreta lo que fue, y ambos quedan abiertos a lo que puede ser. Es una esencia en erupción, no una esencia estática".
La integración de ser y no-ser en una dinámica continua de emergencia y transformación es el núcleo de la ontología morfovulcánica.
5.3. La matriz morfovulcánica como organizadora ontológica
La matriz morfovulcánica organiza la ontología del morfovulcanismo existencial —materia en evolución, formas que emergen entre ser y no-ser, y el τὸ τί ἦν εἶναι como “lo que fue es – es”— en un marco estructural compuesto por morfogénesis, vulcanidad y huella, que permite describir los ciclos de erupción, transformación y sedimentación de las formas.
5.4. La función relacional f(x,y) como operador ontológico
La función relacional f(x,y) es el operador que articula las interacciones entre formas, tensiones y huellas dentro de la matriz morfovulcánica. Actúa en cada fase del ciclo eruptivo —presión, erupción, forma y sedimentación— generando nuevas configuraciones del campo existencial. En términos ontológicos, f(x,y) actualiza la tensión entre ser y no-ser, reinterpretando retroactivamente “lo que fue es – es” (τὸ τί ἦν εἶναι) y abriendo el proceso a nuevas emergencias.
VI. Contexto Filosófico: Aristóteles, Heidegger y la Ontología Dinámica
6.1. Aristóteles y la frase τὸ τί ἦν εἶναι
La frase aristotélica τὸ τί ἦν εἶναι, tradicionalmente traducida como "la esencia del ser" o "lo que debía o debiera ser", es reinterpretada en el morfovulcanismo existencial como "lo que fue es – es". Esta reinterpretación enfatiza el carácter procesual y dinámico de la esencia, entendida no como una entidad fija, sino como una sedimentación de procesos, una huella de lo que ha sido y que aún actúa en el presente.
"La frase aristotélica τὸ τί ἦν εἶναι, traducida como ‘lo que era ser’, resuena en el morfovulcanismo como una clave para pensar la esencia no como algo dado de una vez por todas, sino como una sedimentación de procesos, como una huella de lo que ha sido y que aún actúa en el presente".
6.2. Heidegger y la noción de la nada y el olvido del ser
Heidegger es recuperado en el morfovulcanismo existencial a través de su crítica a la metafísica tradicional y su noción de la nada como apertura, como despeje del ser. El vacío estructural es reinterpretado como el lugar donde el ser puede emerger, el espacio de la posibilidad, el intervalo que permite la aparición de lo nuevo:
"Heidegger nos enseñó que el ser se oculta en su manifestación, que hay un olvido del ser en la metafísica tradicional. El morfovulcanismo existencial se inscribe en esta crítica, proponiendo una ontología que no parte del ente, sino del proceso, del flujo, del magma que subyace a toda forma".
La nada no es una ausencia absoluta, sino una condición previa, una matriz potencial desde la cual emergen las formas. Es el magma ontológico desde el cual emergen las formas
6.3. Filosofía del proceso y ontologías dinámicas
El morfovulcanismo existencial se sitúa en el cruce entre la geología y la filosofía, y dialoga con la filosofía del proceso (Whitehead, Heráclito, Bergson), que entiende la realidad como devenir, flujo y transformación. La existencia es concebida como un ciclo continuo de erupción, forma y huella, donde toda forma es transitoria y su desaparición no es un final, sino una transformación.
VII. Geomorfología Volcánica y Evidencias Empíricas
7.1. Procesos geomorfológicos volcánicos
Desde la perspectiva de la geomorfología volcánica, los procesos primarios y secundarios descritos en el morfovulcanismo existencial encuentran correlatos en la literatura científica. Los procesos primarios incluyen la formación de conos, cráteres, coladas de lava y otros elementos asociados a la actividad eruptiva. Los procesos secundarios, como la erosión, los lahares y el modelado tardío, transforman el paisaje y generan nuevas formas y huellas.
7.2. Estudios de caso: Vall de Núria y Monte Ararat
En la Vall de Núria, los pliegues del terreno, las cicatrices de antiguas erupciones y los sedimentos acumulados son ejemplos de cómo la huella del ser permanece en el paisaje, incluso cuando la forma original ha desaparecido. La memoria geológica es también memoria ontológica.
El Monte Ararat, símbolo de lo sagrado y lo catastrófico, representa la ambivalencia del morfovulcanismo: lugar de salvación y de destrucción, de origen y de fin. Su morfología es inseparable de su carga simbólica y de su inscripción en la historia y la cultura.
7.3. El lahar como proceso secundario y riesgo volcánico
El lahar, flujo de lodo volcánico, es un proceso morfovolcánico secundario que puede arrasar con todo a su paso y modificar profundamente el relieve. Es una imagen potente del desborde de lo reprimido, de la irrupción de lo inconsciente en la conciencia. En el morfovulcanismo existencial, el lahar simboliza el momento en que el magma interno no encuentra cauce y arrasa con las formas establecidas.
VIII. Terminología y Formalización Conceptual
8.1. Definiciones operativas para uso académico
El documento de Maqueda Merchán propone definiciones breves, precisas y operativas de los conceptos clave del morfovulcanismo existencial, adecuadas para su uso en contextos académicos y filosóficos:
Vacío estructural: "El vacío estructural es el constructo ontológico que define la nada no como una ausencia de ser, sino como una presencia espectral y configuradora".
Matriz morfovulcánica: "La matriz morfovulcánica es el dispositivo estructural que organiza las dinámicas de erupción, forma y transformación propias del morfovulcanismo existencial".
Función relacional f(x,y): "f(x,y) designa la relación tensional por la cual dos elementos se transforman mutuamente dentro de la matriz morfovulcánica, generando nuevas formas y huellas".
Estas definiciones permiten formalizar y operacionalizar los conceptos para su aplicación en investigaciones filosóficas, geológicas y hermenéuticas.
8.2. Metodología para la extracción y citación de conceptos
El análisis del documento se ha realizado mediante la identificación de definiciones explícitas, la extracción de citas textuales y la síntesis de los conceptos en función de su relevancia para la ontología del morfovulcanismo existencial. Se ha priorizado la fidelidad al texto original y la claridad conceptual, siguiendo buenas prácticas de investigación documental y análisis filosófico.
IX. Diálogo Interdisciplinario: Geología, Filosofía y Hermenéutica
9.1. Puentes entre disciplinas
El morfovulcanismo existencial constituye un ejemplo paradigmático de diálogo interdisciplinario entre la geología, la filosofía y la hermenéutica. La analogía entre los procesos volcánicos y los procesos existenciales permite pensar la constitución del ser, la transformación y la memoria desde una perspectiva dinámica y procesual.
9.2. Recepción académica y crítica
La propuesta de Maqueda Merchán ha sido reconocida por su originalidad y rigor en la articulación de conceptos filosóficos y geomorfológicos. Sin embargo, su densidad argumentativa y la integración de referencias científicas y filosóficas exigen una lectura atenta y una disposición a la interdisciplinariedad. El texto invita a repensar los fundamentos de la ontología, la metafísica y la cosmología, y ofrece herramientas conceptuales y hermenéuticas para afrontar los desafíos del pensamiento contemporáneo sobre el ser, la nada, la verdad y la realidad.
Conclusión
El morfovulcanismo existencial, según la propuesta de Jorge Maqueda Merchán en "SUBIENDO VOLCANES", constituye una ontología dinámica que integra la geología, la filosofía y la hermenéutica para pensar la existencia como un proceso de emergencia, transformación y memoria. Los conceptos de vacío estructural, matriz morfovulcánica y función relacional f(x,y) permiten formalizar y analizar la constitución y transformación de las formas, tanto en el paisaje geológico como en la existencia humana.
La integración de procesos morfovolcánicos primarios y secundarios en la ontología del morfovulcanismo existencial revela que el ser no es una sustancia fija, sino un devenir, una serie de erupciones, sedimentaciones y erosiones que configuran una forma siempre en transformación. La reinterpretación de la frase aristotélica τὸ τί ἦν εἶναι y la recuperación de la crítica heideggeriana a la metafísica tradicional sitúan al morfovulcanismo existencial en el cruce entre la tradición filosófica occidental y la ciencia de la tierra.
El informe ha mostrado cómo el morfovulcanismo existencial ofrece un marco conceptual robusto para analizar la constitución del ser, la transformación y la memoria, y cómo puede ser aplicado tanto en el estudio del paisaje geológico como en la reflexión filosófica sobre la existencia. La propuesta de Maqueda Merchán invita a recorrer el paisaje del ser como una geografía en movimiento, a leer en sus estratos la historia de lo que fue y ya no es, pero que aún habla.
Citas clave del documento:
"El Vacío Estructural es el constructo ontológico que define la nada no como una ausencia de ser, sino como una presencia espectral y configuradora".
"La matriz morfovulcánica es el dispositivo estructural que organiza las dinámicas de erupción, forma y transformación propias del morfovulcanismo existencial".
"f(x,y) designa la relación tensional por la cual dos elementos se transforman mutuamente dentro de la matriz morfovulcánica, generando nuevas formas y huellas".
"El morfovulcanismo existencial describe la constitución de las formas como un proceso eruptivo en el que lo que fue es – es (τὸ τί ἦν εἶναι) se actualiza siempre de otra manera, integrando ser y no‑ser en una dinámica continua de emergencia y transformación".
Síntesis final: El morfovulcanismo existencial es una ontología del proceso, una filosofía de la emergencia y la transformación, que articula la geología y la filosofía para pensar la existencia como un campo tensional donde toda forma es provisional, toda huella es memoria y toda desaparición es condición de posibilidad para lo nuevo.
Referencias
- MEMORIA, ICONOGRAFÍA Y PAISAJE: A PROPÓSITO DEL USO DE LA FOTOGRAFÍA ...
- Glosario de términos filosóficos - Cuaderno de Materiales
- EL NACIMIENTO DE LA INTERDISCIPLINARIEDAD A PARTIR DEL PENSAMIENTO ...
- MORFOGÉNESIS - Universidad Autónoma Metropolitana
- Volcanología - Instituto Geográfico Nacional
- Lahar - Wikipedia, la enciclopedia libre
- ¿Qué es un lahar y cómo se genera?, ¿Por qué se debe tener cuidado y ...
- TÒ TÍ ÊN EÎNAI, TÒ TÍ ESTI, TÒ ÓN SU SENTIDO Y TR
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