Viaje Gran Ruta Marruecos - Argelia: Alto Atlas , Anti Atlas y Sáhara (2018 -2019)



Increíble Viaje de 13 días que me llevó desde Marrakech, pasando por Imlil, a ascender en el ALTO ATLAS el (Jwel Toubkal 4167mtr) Cumbre del Toubkal, y techo de la cordillera del Atlas y norte de África, para luego viajar al sur hasta desierto de ERGG CHEBI (Sáhara) entre Marruecos y Argelia donde pasamos fin de año recorriendo sus magnificas dunas para, finalmente, dirigirnos hacia el antiguo macizo de origen volcánico Siroua: situado entre el Alto Atlas y el Anti Atlas. Allí ascendimos al pico Jebel Siroua de 3.304 metros, desde el cual con un día claro se pueden ver las montañas más altas del Atlas al norte, y el desierto del Sahara al sur. El Monte Sirwa es lo que resta de un antiguo estratovolcán muy alto y muy vasto, que fue desmantelado en el lugar donde emergen diques geológicos y terrenos de lava negra. El volcán data del Mioceno tardío o el Plioceno.




Las fechas fueron del 27 al 9 de enero. Tuvimos una gran fortuna con el tiempo, tanto en la montaña como en el desierto. Sol, nada de viento, ni una nube en el cielo, temperaturas frías pero perfectamente agradables durante la noche y bastante benignas, hasta primaverales, durante el día. Por desgracia el atentado que se produjo pocos días antes de la salida, justo por encima de Sidi Chamharouch, en que dos chicas danesas fueron degolladas por terroristas, empañó el ambiente. La montaña se veía más triste, más vacía. Había controles policiales subiendo al refugio. Una verdadera lástima, un batacazo para la gente del lugar. De todas maneras el mejor combate al terrorismo es ignorarlo y justamente no caer en alarmas ni cambiar de planes. Tres locos solitarios y desgraciados no justifican ningún cambio de planes. La ascensión al Toubkal se realizó sin mayores novedades. Llegada a Imlil por la mañana tras la noche previa en Marrakech, subida al refugio, comida al sol por encima de Sidi Chamharouch y llegada con las últimas luces de la tarde.


El viaje hasta el desierto se hizo largo, como no puede ser de otra manera. Hay mucha distancia, horas y horas, kilómetros y kilómetros de carretera, con breves e interesantes paradas en Todra, Dades, Skoura ….En este último lugar disfrutamos de una excelente puesta de sol. La penúltima del año. Al llegar a Erg Chebbi fuimos al campamento en 4*4. Caímos en las manos de un conductor un poco “loco” que hizo las delicias saltando entre dunas, como si en vez de estar en coche fuésemos en una montaña rusa. Noche vieja entre canticos, danzas, hoguera y los millones de estrellas que solo se ven en las cúpulas celestes del desierto. Puesta de sol y salida espectaculares, y de nuevo el día 1 de enero, kilómetros y kilómetros de asfalto para regresar a la ciudad roja de Marrakech. Al día siguiente parte del grupo volvía de nuevo a casa. A unos cuantos nos quedaban aún unos días más para visitar el Jebel Siroua … Eso ya es otra historia. 

Tras el viaje del Toubkal y Sahara de fin de año 2018 – 2019 y los interminables kilómetros de ir y volver de la dunas, nos quedamos un pequeño grupo para realizar la extensión de la salida al Jebel Siroua. Siroua está lejos en todos los sentidos. Un largo trayecto en coche, poblaciones dispersas y una carretera que serpentea y simula no tener fin por unos páramos en los que parece no poder haber poblaciones más allá. Pero las hay, solitarias, concentradas, autosuficientes, relativamente grandes, ricas y pobladas, con niños … a diferencia de las poblaciones de montaña de la mayoría de montañas de Europa, donde – fuera de los círculos turísticos — solo pueblan viejos y la esperanza de vida se mantiene en un efímero y transparente equilibrio. 

En este aspecto cada vez envidio más los años que los franceses nos llevan ganados en la cultura de montaña. Nosotros todo es a lo más fácil, seguro y famoso. Al Toubkal paladas de gente, otros destinos …. Desconocido = a no interesante. Nos falta aún años, muchos años de transitar por distintas montañas del mundo, para paliar este grave y básico error de interesarnos solo por las más famosas, o lo que es más triste, interesarnos por aquellas que les interesan a los “otros”. A pesar de su relativa poca altura, (lejos está de los 4mil metros del Toubkal, apenas asciende algo más de los 3.300 m) siempre tiene nieve en las cumbres durante el invierno y la primavera. Tiene un microclima mucho más seco que el Atlas, pero a la vez frío y continental. De hecho cuando nosotros visitamos la montaña a duras penas estaba cubierta por una capa de más de un palmo de nieve, pero la misma estaba dura y uniforme, con lo que aparentaba estar mucho más innovada de lo que realmente estaba. 

La primera tarde la pasamos en las cercanías de Tachakchte donde se sitúa el refugio en un recodo de la carretera. Visitamos el poblado tras la llegada. Los niños, curiosos y atentos a la novedad de ver algo tan extraño como los turistas, nos van siguiendo por las callejuelas de tierra de la población. Paramos a comprar en una pequeña tienda y no se me ocurre nada más que darles un gran paquete de galletas de chocolate para merendar. Al momento, ante nuestro asombro, se desata una verdadera batalla campal. Por suerte puedo arrebatar el codiciado paquete a los niños y dárselo a un mayor que, como puede, pone orden para repartir el festín. el hijo de Pako, que nos acompaña en la salida, se queda sorprendido del espectáculo vivido. Un áspero e incómodo aprendizaje más que comporta la universidad del arte de viajar. 

Al día siguiente un poco renqueantes y cansados empezamos a caminar en las cercanías de la población de Amassine, la cual nos sorprende con la colorida torre de la mezquita y la enorme Cashba (en su día hotel) que corona la población. Seguimos por terreno verde y a la vez árido, pasando por los Azibs Zan donde comemos. Un terreno casi abandonado ahora en invierno y que en otoño se llena de recolectores de azafrán, el oro rojo de la región. (pudimos comprar 1 gramo de azafrán por 2 dírhams, en Marrakech vale 8, en Europa ni idea de los que puede valer un gramo, pero seguro que varios euros). Por la tarde bordeamos el cresterio del Jebel Amszdour, traspasando el collado homónimo. Desde este elevado punto podemos ver al fin el Jebel Siroua en toda su magnitud. Descendemos por la tarde hacia la zona de los Azibs Iriri, pasando por unas curiosas cuevas bajo formaciones de basalto. 

Llegamos con la tarde avanzada y dejamos escapar las últimas luces de día mientras descansamos dentro de una cabaña y nos preparan la cena. Me encantan estos lugares lejanos y rudimentarios, sin más comodidad que la luz de día que se escapa como la arena entre los dedos. Pasa el tiempo, baja la temperatura, todo es sobrio y austero. Llega la cena caliente, reconfortante, apetitosa, impregnada de los olores de antaño. Tras ella el calor del saco, la dicha de descansar porque sí, solo porque al día siguiente nos espera una bonita y agradable ascensión. 

El día de cumbre madrugamos menos de los previsto y salimos un poco tarde .. Moha se desespera… “siempre pasa lo mismo con los españoles… si fuesen franceses ya estaríamos a medio camino” (No lo dice, pero lo piensa … lo sé … con el tiempo ya somos casi hermanos, nos entendemos sin necesidad de hablarnos) No pasa nada …. El día es bello, tenemos horas y la montaña muestra su mejor cara… ¿Qué más queremos? La subida a la cumbre es fácil pero variada, con un primer collado secundario, otro segundo más importante, una extensa pala y un altivo flaqueo en busca de la brecha final de la vía normal. Los últimos metros transcurren por una breve y aérea trepada por rocas en bastante buen estado de salud. Hasta encontramos unos parabolts que nos permiten instalar un pasamano de seguridad. Fotos de rigor en la cumbre. Soberbio espectáculo en forma de enorme paisaje. En el imaginario otro proyecto futuro. La travesia Jebel Siroua – Jebel Toubkal. 12 días. Tiempo al tiempo. 

Descenso de tarde. Sombras frías de enero. Todo parece quieto, inerte, el frio da esta frágil sensación. Al llegar a los Azibs nos espera la camioneta para volver. Pista larga donde las haya. Suerte que la realizamos sobre cuatro ruedas … se hubiese hecha eterna. Noche de nuevo en el refugio de Tachakchte. Sopa caliente, estancias gélidas. Vida austera. Hospitalidad Primitiva


ALTO ATLAS (Jwel Toubkal 4167mtr.)
DESIERTO de ERGG CHEBI (Sahara)
ANTI ATLAS (Jwel Siroua 3620mtr) 
Actividad realizada por Jordi Maqueda, Carlos Gallego, Mohmad, Dídac y Pako. 

El viaje


26 de diciembre Badajoz-Madrid Aeropuerto
27 de diciembre: Madrid- Marrakech. Noche en Marrakech. Pernoctación en hotel céntrico.

28 de diciembre: IMLIL - REFUGIO TOUBKAL (3.106 M)Después de desayunar nos trasladamos a Imlil (1 hora en microbus desde Marrakech) y remontaremos el camino que nos llevará hasta Aremd a casi 2.000 m. ( el pueblo más elevado del Valle de Imlil).Continuaremos por un sendero bien marcado a través del cauce del río Isougouanne, hasta llegar al " Marabout de Sidi Chamharouch" lugar de descanso a medio camino de los refugios del Toubkal para recuperar fuerzas. Alrededor de la pequeña mezquita del "Marabout" hallaremos multitud de tiendecitas de comestibles, bebidas frescas y "souvenirs". Nos llamará la atención la gran roca pintada de blanco del Marabout, ya que en realidad no hay nadie enterrado allí como se presta a menudo confusión, sino que es la morada de un "Espiritu benéfico protector".

29 de diciembre: MONTE TOUBKAL (4.136 M) – REFUGIO TOUBKAL La jornada comenzará a las 7:00. a media mañana - medio día estaremos en la cumbre del Toubkal (4167 m). Desde allí disfrutaremos de un extenso paisaje de montañas, destacaremos las del vecino macizo de los Ouanoukrim con varias cumbres de más de cuatro mil metros de altitud, entre muchas otras. En la lejanía hacía el sur divisaremos los macizos pre-saharianos del Siroua y del Anti Atlas, hacía el norte la extensa planicie del Haouz, donde se encuentra la ciudad de Marrakech. Regresaremos al refugio donde comeremos. Descenso por la tarde a Imlil donde pernocatremos. Duración de la marcha: 8-10 horas.

30 de diciembre: visita matinal a Tasserimoute. Comida en Imlil. Transporte a las Gargantas de Dades, donde pernoctaremos.

31 de diciembre: Por la mañana visita a las gargantas de Todra. Llegada al desierto de Sahara, donde pasaremos la noche entre las increibles dunas de Merzouga.

1 de enero: Transporte al Marrakech. Noche en un hotel céntrico de la ciudad

2 DE ENERO: Salida de MARRAKECH por el collado de TIZI N TICHKA hacia TACHACOCHTE . Noche en refugio 4 horas y media de coche

3 DE ENERO: TACHOCOCHTE - AZIB N’IRIRI. Noche en tienda (2.400m) 4 horas de marcha


4 DE ENERO: Azib N’IRIRI- Ascensión a la cima del SIROUA (3.304 m.) y descenso hacia 

AMASSINE. Noche en tienda (2.100m) 6 horas de marcha


5 DE ENERO: AMASSINE - AZRZEGAN-Transporte a MARRAKECH –compras- cena- noche en hotel


6 DE ENERO: MARRAKECH. Traslado aeropuerto. Vuelo retorno a Madrid


7 de Enero: Madrid-Badajoz