Del Infinito / Expresarse de eso que entendemos después de alguna manera pensado que no es de alguna forma lo pensado /Jorge Maqueda Merchán / Aceuchal ( Badajoz - España)

Es cierto es, que de una parte el lenguaje permite ejercer el pensamiento de uno: autocomprenderse y hacerse comprender, pero al mismo tiempo este nos limita de una forma concreta, teniendo que ser de las mismas formas siempre y del lenguaje, en la propia limitación de este para comunicarnos / sino y otras veces: en la limitación de otra manera lo mismo y ausente del sentido de lo propio de una cosa y referido de otro lo que nos refiere. Pues, indudablemente, no podemos representarnos correctamente ni entender de cualquier cosa (de algo) sin haber sido uno antes y de alguna experiencia de lo mismo de lo que se nos refiere de eso que después es (hablando el otro (de eso mismo) por medio de una acertada y correcta definición lingüística). Pero entonces observamos que el significado de las palabras depende de otras palabras que signifique siendo entendido de lo que significan, y sin esas otras entendidas en su concepto, a veces, no hay nada, al no haber considerado en ningún momento la necesidad de la experiencia como fuente primera de entendimiento de toda palabra que es de su verdad en el sentido del propio del significante. ¿Lo pensaron así alguna vez?

Pero qué ocurre si algo es→ indefinible (indefinible en ese sentido mismo del logos: manifiesto necesariamente de una verdad propia de cualquier cosa de la que hablemos (al manifestar una palabra de nosotros mismo su propio significado de nosotros ( que refiere eso Lo del texto) no encontrando después de la experiencia una verdad propia por la que reflejarnos y de alguna cosa: luego nada en lo concreto, solo encontrando palabras y sentido de algo que no es propio (y es el sentido de otro (de algo impropio que nos han explicado, pero no conocemos de alguna cosa y por nosotros propio, no encontrado de la propia experiencia de aquello que no-es en nuestra conciencia (y de nada: Pues sencillamente no existe de nosotros y nada entonces que se entienda por más que se pretenda→ del lenguaje y por la razón lo que es impropio de una representación en la explicación del otro de nada concreto de uno).

Luego, y en este sentido, observamos, no pocas veces, que llegamos a pensar, y yo lo hago, que más parece que no somos nosotros quienes articulamos a voluntad el propio lenguaje y de una necesidad, sino que es este y del pensamiento lo que se adelanta y utiliza a nosotros: desde aquello mismo que observamos a distancia que de alguna manera es del medio en el camino, y se explica de momento en nuestra mente del pensamiento por el lenguaje (antes incluso de llegar al objeto y encontrarle de uno el propio significado y sentido a aquello mismo que nos encontramos) prestando atención entonces a como del pensamiento es armada una explicación de aquello mismo que observamos y de las palabras (dado el sentido del otro de lo mismo antes en relación a alguna cosa que nos explicaron) y que definen aquello mismo, en el medio del camino que, curiosamente ― y a veces ocurre― que de la propia experiencia aún no conocíamos / y nos atraviesa e impone el entendimiento de la cosa adquirido antes del sentido de alguna cosa de lo mismo y propia del otro, sobre nuestra propia percepción de lo mismo, no siendo exactamente lo mismo la misma cosa, sino otra cosa que puede ser→ del pensamiento, de uno, después una cosa propia entendida de unomismo.

Se intenta de este otro texto, captar la contradicción inherente de pretender concebir lo que no es de una forma después reconocible: lo infinito (de uno antes (algo) desde un entorno limitado —de la cotidianidad contenida entre muros y vallas— observado esto desde  esa mirada siempre crítica que resalta el absurdo de acometer encerrar lo "inabarcable" en términos precisos. Después  y al mencionar el "Ápeiron" en su sentido original, señalamos que se parte de una esencia indefinida y algo antes de un nombre de uno (en relación a alguna cosa propia de aquel), que se ha transformado, con el tiempo luego al traducirse a otros idiomas (al infinito después→ no de un concepto, sino en un nombre que pretende extenderse más allá de esa raíz primordial “de lo indefinible” que no-es de una forma a la conciencia pero es perceptible en las formas que son→ de muchas y diversas maneras eso de él (contenido no de unos límites) de una esencia en la forma, que las define y concreta de su origen en su lugar de un espacio dado y un tiempo de su propia forma.

Imaginaremos, ese hombre, inmerso en el confinado universo de una obra en Badajoz, recubriendo un muro amarillo tras de unas vallas y otros límites dados y palpables de todos a su alrededor; y, sin embargo, dejando entrever en su mente la aspiración de algo (imposible de definir). Es difícil, en efecto, pararse a pensar en algo (eso del pensamiento imposible de definir), cuando en la vida se parte de un ambiente tan condicionado. Pero más extraño todavía y en medio de todo esto, es, que mientras su cuerpo está sometido a las leyes del espacio circunscrito y sus manos en las tareas cotidianas (como pintar una pared detrás de una valla o muro) su mente de manera inesperada, pueda elevarse ―más allá de los  muros y vallas que nos contienen a todos― moviéndose del pensamiento a  "vislumbrar contemplando"  tratando de percibir algo que no-es de una forma y es de alguna manera sutil, lo que parece estar contemplando de un espacio (eso→ del pensamiento de uno después  indefinible) donde la paradoja es ―que en un mundo gobernado por límites finitos  y formas reconocibles de sus mismos contornos que las definen a una conciencia― que luego una  persona se impulse imaginar una realidad que trasciende las mismas barreras definitorias de su conciencia a- hacia una visión más allá de estas, que surge de una mente condicionada absolutamente desde lo concreto y limitado de alguna forma.

Luego, me pregunto algo ―pero no de la misma manera que otro se pregunta, y de una persona ―si es esto posible, lo observado de una persona, y pensar después: lo que no existe antes / luego (eso) de sí mismo manifiesto de alguna manera de alguna forma y del medio, que no ha sido antes del conocimiento de uno después en conciencia; pero luego entiendo, y del pensamiento después propio lo mismo que no-es y es: lo que es (eso→ del pensamiento de unomismo de alguna manera después y es de alguna forma lo que puede ser pensado y de otro igual, lo significado de alguna manera: pero entiendo, además: que todos coinciden conmigo, en la imposibilidad de “entender” antes de conocer y saber de algo lo que no-es de una forma perceptible manifiesta de unomismo a los sentidos (conocido) de alguna manera, al menos de alguna forma luego y de aquello en la propia conciencia (eso→ lo del pensamiento después de unomismo  y de alguna cosa antes al menos de una reconocible (entendiéndose si no igual similar a otra cosa (de aquello mismo) antes en conciencia). Luego esta observación desde lo terrenal y cotidiano expone de un lado lo extraño, que de otro lado señala el absurdo. Extraño, es, observar lo que no-es y es lo que existe de uno y del pensamiento→ antes de la noción de algo a priori indefinible lo después entendido de aquello mismo que de alguna manera es, después lo de alguna forma existe de unomismo en relación a alguna otra cosa observada. Luego, lo absurdo aparece: al pretender definir y después de modo preciso determinar explicando de unos límites dados lo que permanece indefinible por naturaleza y ausente de la forma, y esto es→ lo indefinible no de límites o sin límites dados-ahí→ para cada uno a sus sentidos.

Pero nos educan por un lenguaje y de representaciones tan presentes en nuestra formación desde edad muy temprana, siendo de estas  lo primero que aprendemos y entendemos; pero que como todo lo humano creado a partir de las propias personas en su ilimitada imperfección) es defectivo, cuando no sirve enteramente a su fin: no entendiendo de aquello mismo de las representaciones un principio u origen, y lo que es: eso→ del pensamiento de uno, en relación a alguna cosa antes  / después sujeto y solo por medio del lenguaje lo que de uno después, es, lo dado que de otro que aprenderemos de una forma, que luego no-es enteramente herramienta de comunicación propiamente adecuada de todo lo que de uno existe de alguna forma / no de una forma concreta dada del medio, y por tanto lo-indefinible del lenguaje). Luego, es cierto, que el lenguaje permite ejercer el pensamiento de uno, pero al mismo tiempo limita de la forma concreta mediante sus propias normas, uno siendo→ de la misma normativa y de alguna forma siempre en la propia limitación interpretativa deficiente de este para comunicarnos; siendo uno entonces en la limitación (o de un límite sentido de las misma palabras siempre) en relación a alguna cosa después y de un nombre dado de otro: lo indefinible de uno ausente eso que es de unomismo su propio sentido de aquello mismo referido antes del otro, que después nos tienen siempre que explicar.

De modo que, por más elevadas que parezcan nuestras abstracciones en la apariencia, más allá alguna cosa son→ surgiendo, precisamente de alguna cosa (pensamiento, voz o experiencia) y de una persona consciente del medio, y luego otras que de lo mismo son, que no de la misma manera después las alimentan, desde la finitud de los entornos propios y formas del medio definidas dentro del horizonte en el que nos movemos y convivimos. Luego es obvio, entiendo, la contradicción de concebir lo indefinido de una forma desde un entorno limitado y concreto—en la cotidianidad circunscrita marcada de vallas, cercos y fronteras, teniendo que irnos a comer a casa entre muros unos huevos fritos—resaltando de la cuestión primero de uno lo extraño y admirable de una observación del medio lo que no-es de una forma pero existe de uno; y no lo mismo después aparece lo absurdo cuando otro pretende encerrar lo mismo "inabarcable" e indefinible de una forma→ luego definida términos precisos y de conjuntos.

Esa yuxtaposición de un pensamiento primero y de otro extraviado en la ciencia y el progreso moderno después, frente a la tradición ignorando los propios orígenes de una idea de alguna cosa, trasformada luego de algo y en nada generalmente después aceptado (en la ignorancia general) lleva a tener que cuestionarnos (o cuestióname) la viabilidad—e incluso la coherencia—de una sociedad, que valida de forma manifiesta y absurda a personas que piensan de alguna manera en nada sin-fin y de nada hablan y explican después de algo de uno antes (e impropio) pareciendo saber de todo y rozando lo cómico al pretender “definir lo indefinible”, y más absurdo todavía al afirmar haberlo hecho, desde los propios marcos de referencia que son por naturaleza y de todas sus experiencias circunscritos y limitados de un medio que condiciona y condiciona todas las formas y maneras de expresión y pensamiento, siendo estos de todos nosotros de alguna manera manifiestos en la expresión limitada y contenida de una forma (de él) medio.

Entonces, entiéndase porque en este texto descarto utilizar o dar sentido a la palabra infinito de manera formal (lo aceptado por todos y significante de una sociedad, que naturalmente lo expresa hablando luego y explicándonos de nada concreto, pretendiendo sea alguna cosa de este, y sea realmente pensado como tal / lo mencionamos, por el supuesto, y que daremos a entender de nosotros mismos→ lo que es mejor llamar ilimitado o indefinible (por indeterminado de una forma (de uno) aquello que no es lo mismo (infinito entendido de todos), pues ilimitado o indefinible (por indeterminado de una forma (de uno) aquello refiere alguna cosa que desconocemos de todas sus expresiones a la conciencia, y por tanto, igualmente, desconocemos de su forma límites de expresión y maneras de proyectarse del medio, como: el fuego por ejemplo), que siendo ilimitado en todas sus formas propias y múltiples de este expresadas en la llama es→ eso de alguna manera en el instante: forma y materia que del reflejo entendemos de una imagen)  concreta y de uno mismo eso de él cuando la observa (de lo que podemos hablar después con propiedad y en conciencia de aquello mismo ilimitado de una cosa, que es de nuestra propia experiencia de una manera en una forma, que podemos entender (la llama) como la manifestación indefinible y concreta en un medio concreto y común, del fuego. No lo mismo igual no de la misma manera de otra forma es eso (indefinible solo de una esencia y de una forma / de un nombre → de uno) que no-es  y es de una forma después moviéndose uno de aquello (y en esto mismo) después y de los momentos concretos a cada instante sin límites dados o conocidos todavía de unomismo.

Ahora: del infinito (como abstracción entendemos que no-es una forma de ninguna manera, ni tampoco noción de alguna cosa, ni materia a la conciencia reflejada de la luz, ni por tanto alguna cosa de lo que podamos hablar, al menos dos personas entendiéndose de la misma experiencia (en conciencia) y de lo de uno el otro puede entender de lo mismo de alguna cosa concreta que–es→ de su reflejo en la memoria (siempre al menos de una cosa y concreta de su experiencia). Pero observamos como (alguno-s) pretenden del infinito que pueda ser-pensado (siendo después y alguna cosa de un discurso de un texto / cuando no-es sino la idea de un nombre que no refiere cosa o que refiere nada concreto del significantes (pues no-es de una forma de alguna cosa la idea del nombre que podamos entender (del medio) uno del otro, tratando de lo mismo del medio y hablando de eso, o semejante a eso y real que no de la misma manera es, o es de alguna manera de lo que de alguna cosa podamos concebir lo mismo y en general, de otra cosa y concreta que reconocemos propia y lo entendemos; mientras que lo que nos refieren con el infinito es de alguna manera proyectarnos hacia estar lo que no es ser→ del pensamiento de alguna forma, lo que después y de alguna forma que no-es me la tiene además que explicar otro, jamás pudiendo de unomismo llegar a aquello mismo entendido de alguna forma / luego pretendiendo que asiente a una comprensión propia (de aquello teórico y pensamiento de otro y no de un significante propio de alguna cosa y extraviado: no de la forma (que tampoco es en conciencia de una forma propia definida de alguna cosa avistando) lo→ que, por tanto, no puede ser después lo mismo del otro igual entendido de nada concreto, o definido a nadie: lo que no es de una forma y de la misma forma igual a todos , ni tampoco en un  texto o de un contexto donde refiérase de alguna cosa o cosas reales hablando o tratando de alguna forma y un nombre→ una cosa real (en lugar y tiempo) concreta.

Del Infinito podemos señalar que es  atribuido erróneamente a Anaximandro de Mileto, este introdujo lo indefinible al pensamiento común (sin número, pues) y ―no dijo nada de infinito: que es→ de otra palabra― no lo que se refiere antes y de  aquello que-es Ápeiron (del griego ἄπειρον, ápeiron, formado por la (a) privativa y el término πέρας, peras, límite: ausencia / sin límite (o de limites ausente y no de una forma concreta en sus límites, lo observado. Luego Anaximandro, llamó arkhé-o (ἀρχή) a→ lo de uή-o (i-del pensamiento (ἀ-bajo del medio) siendo el primero, en dar- el nombre de «principio» o arkhé (ἀρχή) a lo que-es→ de otra la palabra el Ápeiron (ἄπειρον) eso lo de uno y de su pensamiento moviéndose (ἄ  πειρον ←sin experiencia) de aquello mismo y de nadie antes de él (abajo). Lo que después-es inicio de su “teoría del universo”, y dando pie al pensamiento (de otros) de lo mismo y principio de la naturaleza o arkhé (ἀρχή), desde entender de un espacio el (ápeiron, ἄπειρον (sin la experiencia de nadie antes) y así poder pensar lo ilimitado de unomismo de ese espacio proponiendo de lo mismo a otros (que puedan ser en la misma experiencia y de uή el otro y así entender-lo) de indefinido y eterno, de eso que-es (a su parecer) origen y sustancia primordial→ indefinida de todas las cosas que son en él en su evolución…

Luego de Simplicio: (Anaximandro llamó a la arkhé o "arjé" (ἀρχή en griego) y elemento de las cosas existentes «lo ilimitado», siendo el primero en atribuir este nombre a la arkhé. Dice que no es ni agua ni ninguno de los así llamados elementos, sino una sustancia diferente que es ilimitada, de la cual nacen todos los cielos y los mundos que hay en ellos. Las cosas perecen en aquellas de las que han recibido su ser, como es debido; pues mutuamente se dan justa retribución por su injusticia según el decreto [o quizás «ordenamiento»] del tiempo -así se expresa él en términos un tanto poéticos.

Es claro que cuando él observó cómo los cuatro elementos se cambian los unos en los otros, no creyó que fuese razonable pensar que uno de ellos subyacía en los restantes, sino que postuló algo aparte. Además, él no explica la génesis mediante una alteración cualitativa del elemento, sino mediante una separación de los contrarios, originada por el movimiento eterno». ―Simplicio, Física, 24,13, DK, A9 y B I) / es decir→ Simplicio refiere aquello de Anaximandro, lo que entiende de sí lo mismo y de una sustancia primordial→ indefinida… hablando de una forma y de alguna cosa que no-es a la conciencia (del otro (ἄ - πειρον) ←aquello, sin experiencia, o de nadie haberse sido de lo mismo, en conciencia, antes de él),

En el libro de física de Aristóteles, la palabra griega utilizada para definir "infinito" es "ápeiron" (ἄπειρον→ Palabra que significa "lo que significa en griego" y refiere de alguna cosa del medio que no tiene unos límites observables / luego indefinible / no puede ser de la experiencia después alguna cosa concreta de uno / luego lo indefinible de unomismo. Aristóteles analiza después la idea de ápeiron" (ἄπειρον) en su libro III de la Física, donde distingue entre ápeiron" (ἄπειρον) por adición y división→ que implica comprender cómo la idea de “lo indefinible” se puede manifestar no de una forma, en la manera propia de uno, en sumas interminables y divisiones que nunca terminan; y entre ápeiron en el acto→ siendo uή-o (i-del pensamiento (abajo y del medio)  en la observación) en potencia / de lo que pueda ser de uno. Y añade→ puesto que la "physikḗ" (Φυσική) de la naturaleza estudia las dimensiones, el movimiento y el tiempo, y cada uno de éstos es por necesidad de un (ἄπειρον) ", convendrá que quien se ocupe de la "Physis" (Φύσις) - que se traduce como "naturaleza" - investigue si (eso) “lo que no tiene unos límites observables” es o no es; y, si es (esto es→ de alguna forma que lo podemos entender)  qué es.

Luego: un signo de que la investigación sobre el Ápeiron (ἄπειρον)  pertenece a la Physis" (Φύσις) 1 está en el hecho de que todos aquellos que parecen haberse ocupado dignamente de esta parte de la Physis" (Φύσις (que significa "naturaleza" o "estudio de la naturaleza") han hablado sobre el Ápeiron (ἄπειρον) y todos lo han entendido como un principio de las cosas. (1-En el libro de física de Aristóteles, la filosofía se define con la palabra griega "physis" o "estudio de la naturaleza". Aristóteles usaba esta palabra para referirse a la investigación de los fenómenos naturales, incluyendo sus causas y principios. Y encontramos del el título griego antiguo, τὰ φυσικά, de su libro de física significa "los [escritos] sobre la naturaleza" o "filosofía natural")

Y podemos considerar que aquello referido de muchos y eso: “lo que no tiene unos límites observables” (indefinido) e  indefinible (y se muestra de una infinidad (no numerable o inabarcable) es no algo accidental, sino alguna cosa lo que está en las cosas sensibles y luego son de alguna cosa→ y no lo mismo para los pitagóricos (es) lo que está fuera del cielo. Pero no hay nada fuera del cielo ( y lo mismo afirma platón) ni tampoco las Ideas son de fuera, es decir→ no pueden ser de (más allá del cielo / o de lo que es, y manifiestas de alguna cosa, ya que éstas ideas no están o son en ningún lugar fuera del cielo; y, en cuanto al ápeiron, afirma platón, que está tanto en las cosas sensibles como en las Ideas y, esto es (pues que habiendo sido→ de la experiencia primero Anaximandro, luego son otros después no de la misma manera en su ideas (de lo mismo).

Para Platón hay dos ἄπειρον…  Grande y de alguna manera perceptible y lo infra o por debajo. Luego Todos los que estudian la naturaleza ponen como sujeto del ἄπειρον una naturaleza (de alguna cosa) que es distinta de los llamados «elementos», como el agua o el aire o alguna cosa del medio. Pero ninguno de los que ponen un número finito de elementos piensa que éstos (como el agua o el aire o algo del medio mismo) sean indefinibles / esto es→ lo indefinible como constituyente de las cosas que son a la conciencia de una forma). Luego (Anaxágoras (postula que el universo está compuesto por una cantidad incontable de partículas llamadas "homeómeros" y (Demócrito y su maestro postulan de la existencia de átomos, partículas indivisibles y fundamentales.  Ambos afirman que ápeiron (ἄπειρον) es un continuo de aquello por contacto continuo  (partículas, que aunque incontables, no están separadas por espacios vacíos y se encuentran en contacto continuo, formando un todo indivisible.

Más allá de Anaxágoras o Demócrito por su parte, está claro que la investigación sobre el ápeiron concierne a los físicos naturales. Y todos tienen buenas razones para proponer el ápeiron (es decir→ algo de un nombre de otro) como razón suficiente  y "principio" como base fundamental de para ser→ del pensamiento de lo mismo / y de cada uno alguna cosa después siendo de aquello mismo que han pensado, y de alguna forma, observando de lo manifiesto del medio que nada puede existir de nada y en vano (entendiendo de la relación un todo) que puede tener otro sentido primero que no sea desde “aquello indefinible” principio ( y base fundamental) de todo lo que es de alguna manera alguna cosa; pues toda cosa o es o principio o proviene i es, consecuencia de un principio y, sin embargo del ápeiron no hay principio obvio, o que se manifieste de alguna manera de un límite (entendiendo alguna forma más allá) Luego en cuanto a principio es, lo que parece que no tiene principio, y es ( de alguna manera razón suficiente para entender lo pensado de alguna forma principio: de las otras cosas que además son, y a todas las abarca y gobierna  (como afirman cuantos no admiten otras causas además.

Y de la creencia del ápeiron (y aceptar ―uno― algo que no es a su conciencia del todo y por entero de su propia experiencia como verdadero sin necesidad de verlo o comprobarlo directamente, después puede y está relacionado con las ideas, y dar sentido propio a lo que no podemos ni hemos verificado con certeza absoluta de la propia observación) pudiendo descarriar el pensamiento / Luego de esto es suponer…  Y más allá de lo que es cuando es suponer  de lo que no-es a los sentidos y de nada concreto de una forma propia de uno→ suponer, hace que la dificultad sea después común a todos, acerca de lo mismo que no es de una forma: porque al no encontrar nunca término en nuestro pensamiento, se piensa de más e incluso puede pensarse indefinidamente sobre lo mismo y nada concreto al final, pues no sólo el número es sin fin, sino también las dimensiones de algo, como en matemáticas a veces y de (lo que no es de ninguna manera de una forma), y de  lo que está fuera del cielo (y este sería  el argumento de (algunos) de que siempre es posible concebir un plus y la existencia de algo más (tanto en números como figuras y en el tamaño del orden de las cosas; y por tanto también, que lo que está fuera del cielo (o Kosmos) según hipótesis pitagóricas),

Pero ¿por qué habría algo en ninguna parte más bien, en lugar de que en lo indefinido todavía, pueda existir otra cosa o más cosas de lo mismo?  Es decir, por qué no puede existir→ de lo evidente y más de lo mismo, que no sería lo mismo igual de la misma manera definible: lo indefinido. Luego no de lo mismo de la misma manera es postular que hay más de lo mismo que no-es exactamente igual lo mismo y es Kosmos (hipótesis atomista) al ser de la potencia de alguna cosa propia observada de lo que es y está del cielo (cuando se piensa, y razonablemente, que puede existir también un cuerpo indefinido de número indefinido de mundos y formas reales más allá de lo perceptible a los sentidos; y en física de partículas hoy encontramos porque alguna cosa más puede existir en alguna parte y del vacío en fluctuación más bien que en ninguna parte o de la nada, y se debe a los fenómenos cuánticos, que hacen que las partículas que son ( de alguna manera) y no son antes a la conciencia de uno después aparezcan y sean y desaparezcan luego constantemente en la alteración, y lo mismo es, de alguna manera en la presencia de campos gravitacionales o electromagnéticos, luego incluso en el aparente vacío a los sentidos, las partículas son y es: la radiación, que puede ser o no ser y estar interactuando o de intercambio con otros objetos. De ahí el pensamiento, de antes, de que si hay masa al alguna parte (Ónkos→ sinónimo de átomo LIII, 25, 40 Aristóteles física) tiene que haberla en todas partes. Y lo mismo acontece del pensamiento de un vacío y lugar indefinido (esto es→ que si existe un espacio ausente de una forma obvia que lo defina o indefinido, tendrá que haber también un cuerpo o forma indefinida, porque en las cosas eternas no hay ninguna diferencia entre poder ser y ser lo mismo moviéndonos del (Argumento atribuido a Arquitas: de que si más allá del Universo hay un vacío no definido, éste tendría la posibilidad de contener un cuerpo indefinido (ausente a la conciencia todavía) y como de lo que siempre es no hay diferencia entre posibilidad y realidad, este tendrá que existir, siendo de alguna manera un cuerpo no definido de alguna forma. Pero de la teoría después (y de una idea) solo plantea dificultades; porque si suponemos y suponemos que existe como que no existe se siguen muchas consecuencias imposibles. Además, si existe, ¿de qué modo existe? Ahora, el principal problema que ha de examinar un físico es si puede ser y existir (entendiéndolo desde entender uno alguna cosa) o de una noción de algo moviéndose de aquello mismo hacia después entender alguna cosa propia que sea indefinida y exista de unomismo / pudiendo ser uno de aquello mismo que después pueda explicar de la propia experiencia de lo de sí mismo / y desde lo que es de unomismo y alguna cosa pueda entender de otro algo.

Así pues, tenemos que determinar, ante todo, y de los distintos sentidos el término «ápeiron» (y una vez más, de acuerdo con el método dialéctico se distinguen significados del término en cuestión / si bien, entendamos: que no se trata de determinar desde una definición moderna de “concepto” (como una abstracción mental separada), pues el “λόγος” actúa de la palabra formal y funcionalmente (como verdad de uno, acerca de alguna cosa real que existe de su propia conciencia en su experiencia): y es, por tanto, el vehículo de la explicación de alguna cosa en experiencia concreta de esta, y medio por el cual se expresa o manifiesta o se hace evidente de una verdad manifiesta de uno la cualidad, característica o esencia que define alguna cosa que ha sido (y verdad por tanto propia de uno: y su explicación de alguna cosa (que no es opinión) Y, por tanto, el logos igualmente es vehículo que traduce una idea, una propiedad o una esencia (que pueden ser indeterminados) y de alguna cosa perceptible o no ha siéndolo entendible al otro. Por ejemplo, si pensamos lo que es un objeto, este se expresa a través de las propiedades observables del objeto mismo, y en ese sentido, se pueden interpretar sus funciones como las de un “concepto” en el entramado explicativo aristotélico; en la idea de que para entender alguna cosa hay que considerar cuatro causas: la causa material (de qué está hecho), la causa formal (la forma o esencia), la causa eficiente (cómo surge) y la causa final (su propósito y sentido). Además, Aristóteles distingue entre potencialidad y actualidad.., y explicar cómo… lo posible se convierte en real, ofreciendo una visión holística de la realidad: una piedra en un pisa papeles) /  o eso antes una piedra (que ahora está) sobre nuestros pápeles.

Potencialidad (δύναμις, "dýnamis") es la capacidad que algo tiene de ser luego siendo otra cosa, es decir, ser es de la posibilidad (de cambio) que aún no se ha manifestado de no moverse uno en conciencia (a su actualidad) y tampoco por tanto, del verbo "ser" (es→ no moverse y ser de (lo) impersonal (indefinido de uno todavía) está pendiente / no ligado a tiempo específico / ni determinado (todavía de uno), lo que no-es de un nombre de uno todavía ni significa→ de ninguna cosa señalando-la, sino que se expresa de una posibilidad de existencia y la manifiesta de la realidad misma, sin las ataduras anteriores temporales ni concretas del nombre. Luego (es→ una forma "Symploké" desde la  interacción y el conflicto que existe de los propios elementos diversos para formar una totalidad (de ente particular), que no-se expresa y se expresa en la existencia de ―uno puntual del instante de alguna cosa / de otra no concreta o indefinida de uno→  que no está restringida a una entidad específica o forma (y en general) de una cosa no concreta.

Después Actualidad (ἐντελέχεια, "entelecheia") es el estado en el que el ser, deja de ser reflejo de algo o se establece de una cosa, alcanzando plenamente de la  forma y propósito, es decir, cuando ha pasado de ser→ del pensamiento de uno (eso), y una posibilidad luego siendo de algo concreto y (esto) es ser → del pensamiento en (una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe (Apoc.2:17) de uno: otro antes que él) que ha dado una forma a lo mismo no de la misma manera siendo en lugar y de un tiempo concreto) y de la potencialidad actualizado en alguna cosa; después … es imposible que lo (indefinido antes de uno) y ser → del pensamiento y después de otro sea lo manifiesto (de una sola forma ( igual) lo mismo para todos.

Aunque quizás se pueda que plantear esto de una investigación en términos más generales, a saber, de lo no concreto o de nada si el indefinido es posible en las entidades matemáticas Pero, entiéndase, lo que no puede ser, cuando aquí estamos examinando cosas sensibles sobre las que recae nuestro estudio de lo que es y no-es pero existe de alguna manera, y entonces puede ser pensado de alguna otra forma de lo que solo podemos preguntamos, si hay o puede haber de una idea de alguna cosa sin fin en tamaño y posible, de una extensión sin límite. Luego en su obra de Física y Acerca del Cielo, Aristóteles argumenta que en el mundo natural todo cuerpo tiene una magnitud finita y determinada, y que lo físico debe poder existir dentro de un espacio definido y ser mensurable (y lo mismo deberíamos entender de la parte del todo, luego de la noción de alguna cosa y observable, que no es una cosa de una forma concreta mensurable en su conjunto dado a los sentidos pero (es→ desde esa noción lo que parece ser de alguna cosa y es de algunas y otras diversas cosas (de muchas formas que son y no son en su totalidad contables a la misma vez).

Pues un cuerpo que fuese indefinidamente grande por aumento, significaría que podría seguir creciendo sin restricciones, lo cual Aristóteles rechaza defendiendo la estructura ordenada del cosmos. Para él, el indefinido absoluto (y de nada en absoluto hablando) en el ámbito físico no tiene cabida, porque todo lo que existe tiene una forma de un límite es. Por eso distingue entre lo potencialmente indefinido, de aquello que puede continuar aumentando indefinidamente (como los números en matemáticas) pero que niega en el mundo físico, y lo realmente indefinido (que-es de la noción desde alguna cosa, donde existen otras cosas y referencias que conocemos (y de lo que nos reconocemos del reflejo en los colores de la luz) siendo de la experiencia de lo mismo que-es y no-es definido después dado a sentidos ordinarios de una forma del todo (en conciencia).

Luego esta distinción entre lo potencialmente indefinido y lo realmente indefinido permite evitar contradicciones al distinguir de dos maneras poder ser de una y física natural manteniendo la idea dentro de un Kosmos (u orden de unas formas) sin aceptar cuerpos supuestos de un tamaño sin fin. Porque si la definición de cuerpo es «lo que está de una superficie en una forma de unos límites» nosotros lo reconocemos igual en la forma un espacio que no-es de una forma perceptible lo que-es del lado o del límite de las formas bariónica o cuerpos observables que son manifiestas de él  / es decir→ somos (conscientes) de lo que es→ no de una forma definida que puede ser reconocida moviéndose uno de una forma definida que-es y se proyectada de la luz en lo indefinible a los sentidos…  Pues una forma puede no-ser y no verse o no percibirse y ser a la vez (al observador), de una parte y separado del total entendido desde una noción y al pensamiento… de alguna cosa que es, en apariencia, ninguna cosa concreta de uno, pero que podemos comprender (de alguna manera y de alguna cosa concreta del medio i-del horizonte común  (aquello que llamamos indefinible, pues no está definido de unos contornos o de una forma perceptible a los sentidos) en toda su magnitud presente a la conciencia que lo observa i por tanto es ( lo que no-es→ de una forma observable (la totalidad del espacio y los cuerpos que este contiene y observamos no en su totalidad de lo que podemos hablar ( de una cosa que de alguna manera conocemos y  no conocemos por completo)…  lo que tiempo después (es→ materia de otros y preocupación de todos en la forma de uno ser→ de la abstracción (del significante del nombre que define del significado (ausencia de aquello (ausente de un forma) que  puede ser después de la idea de otro y conceptualizado del solo pensamiento (lo de otro antes de una observación y experiencia de uno→ “aquello” que es del otro  i no-es de un total o cuerpo completo concreto de una forma / pero puede ser→ luego de alguna manera (materia de abstracción / y del juicio de otros (que la conciben→  de manera imaginal) …de una forma (que no-es del medio-ahí / de alguna cosa / es decir→  concebido de la forma de nada concreto, ni tampoco propio.. pues

Anaximandro es primero quien abordar la realidad desde una perspectiva o idea de alguna cosa, a partir de algo (de un nombre) y alejándose de explicaciones basadas en elementos físicos concretos y determinante. Su concepto central, el ápeiron (ἄπειρον), se refiere a lo indeterminado o ilimitado de una forma concreta pues no cabe experiencia de todo ello, lo que implica ser→ del pensamiento de aquello mismo, luego de unomismo desde una noción de existencia de algo que conocemos de alguna forma (que no-es de una forma manifiesta) de una forma específica dada.

A diferencia de otros filósofos milesios como Tales, que postulaban un principio material concreto. Tales  es El primer fisco en abordar el concepto de espacio y forma desde una perspectiva racional y se le considera el iniciador de la física occidental porque intentó explicar el universo sin recurrir a mitos, proponiendo que el agua era el principio fundamental de todas las cosas. Aunque su enfoque no era estrictamente sobre el espacio como idea de alguna cosa indefinible), sí introdujo la idea de que el mundo tenía una estructura racional y podía ser comprendido mediante principios naturales. Más adelante, Anaximandro, su discípulo, desarrolló la idea del ápeiron, un principio indefinido e ilimitado que podría interpretarse como una primera aproximación de una noción de algo moviéndose hacia a la idea de un espacio sin forma definida / fija / permanente. Su pensamiento marcó una evolución hacia una visión más incompleta de la realidad ( teniendo que ser de lo que no es y es de una forma).. En este sentido, Anaximandro se aleja de la idea de un espacio de formas fijas o dadas sugiriendo que (el Kosmos o totalidad ordenada y perceptible) surge de una realidad (o forma indefinible o indeterminada en su totalidad) que da lugar a la diversidad de formas que conocemos y entendemos además, como noción de lo demás existente de alguna forma.

Después de Anaximandro, Mileto, Jonia; c. 610 a. C.-c. 546 a. C.) Varios filósofos abordaron conceptos similares al ápeiron de la noción de un principio indefinido o infinito.

Anaxímenes de Mileto: c. 588-524 a.C., su discípulo, propuso que el aire era el principio fundamental de todas las cosas, aunque su visión era más concreta que la de Anaximandro.

Demócrito de Abdera (c. 460-370 a.C.) es conocido por su teoría atomista, que sostiene que el universo está compuesto por átomos indivisibles. En su concepción del espacio, el vacío es fundamental porque permite el movimiento de los átomos, lo que da lugar a la diversidad de formas y estructuras en el mundo. A diferencia de Parménides, que negaba el vacío y el cambio, Demócrito defendía que el movimiento y la transformación son reales y posibles gracias a la existencia del vacío. Su visión materialista del cosmos influyó en la ciencia y la filosofía posteriores, sentando las bases para el desarrollo de la física y la teoría atómica.

Heráclito de Éfeso: c. 540-475 a.C. introdujo la idea del cambio constante (panta rhei, "todo fluye"), lo que implica una realidad en transformación sin formas fijas.

Parménides de Elea nació entre 530 a.C. y 515 a ocupa su  lugar fundamental en la historia del pensamiento especialmente en la tradición occidental de la filosofía actual. Su pensamiento representa una ruptura con la visión de la naturaleza o físicos naturales, como Anaximandro y Anaxímenes, quienes entendia Kosmos en términos de cambio y transformación.

En su obra Sobre la naturaleza, Parménides (desde que no está en contacto con los milesios o jonios y físicos naturales, ni es de la misma experiencia propia del medio y de aquellos de una escuela o tradición ni de una razón manifiesta acerca del porqué de su pensamiento)

Escuela de Mileto:

  Tales de Mileto es considerado el iniciador del pensamiento racional en Grecia.

 Se le asocia tradicionalmente con Anaximandro, quien sería su discípulo o sucesor y, a su vez, desarrolló el concepto del ápeiron.

  Luego, Anaxímenes es visto como el continuador de esta línea, enfocándose en el aire como principio esencial.

Tradición Atomista:

  Leucipo es considerado el iniciador de la teoría atomista, aunque la información sobre él es escasa y en ocasiones le es difícil establecer relaciones formales de maestro y discípulo.

  Demócrito es quien desarrolla esta doctrina de forma más sistemática y, en muchos relatos, se le asocia a Leucipo como el continuador o perfeccionador del atomismo.

Parménides introduce la idea de que el ser (lo que es y existe) es único, eterno e inmutable, rechazando (la noción de alguna otra cosa de ese espacio indefinido (que no observa, ni toma en consideración para su pensamiento, de la naturaleza) y que, sin embargo→ nos permite a todos entender, de esta observación misma de otra manera y natural la multiplicidad de cuerpos (igual que el cambio de observación de distintas parte o forma de los mismo de lo mismo (en los cuerpos móviles del espacio indefinido de una forma) y  Sencillamente Parménides (es→ una forma que existe y de los propios elementos diversos pues para formar una totalidad (de ente particular o ser ), que no-se expresa y se expresa en la existencia de ―uno en el instante de y alguna manera alguna cosa ( lo mismo desde un texto) /de lo no concreto o indefinida de uno mimo y no de una forma es→  el ser… que no es restringida a una entidad específica o forma (y en general siendo de alguna manera ) lo mismo indefinible e inmutable no concreto. Y de lo que nos debemos mover parta entender-lo de ser

Sin embargo, en la idea de Parménides el movimiento y la transformación o cambio (por ejemplo de los planetas) son ilusiones, ya que el ser es inmutable (consideraremos esto en esencia) si, y entonces no puede dejar de ser (lo que es o son los cuerpo físicos en esencia). Esta postura lo coloca en oposición en la manera de ser→ del pensamiento (del cambio) pero es y está en esencia de lo mismo inmutable e indefinido, de otra forma expuesto y alguna una cosa que ni-es lo mismo y es lo mismo de otra manera aquello postulado por los que defienden el cambio constante

Luego su influencia es enorme (esto será de una discusión de este texto al final) ya que su visión del ser o lo que es→ propuesta de alguna cosa lo absoluto y sin cambio impactó profundamente en Platón y Aristóteles quienes intentaron reconciliar su pensamiento con la realidad del mundo sensible (no de la misma manera que la filosofía occidental mucho después y como la conocemos, pues habla de un ser (el ser y de una cosa pues pero indefinible) de la forma en la apariencia, lo imperecedero inmutable y divinidad por tanto) de esta manera Parménides marca el inicio de la metafísica (y de esto la necesidad de entender aquello que no conocen de sí mismo ni han experimentado jamás algunos) es decir: de lo que es más allá de la física y la observación y solo del pensamiento de algunas personas ( la filosofía )como nuevas disciplina lo filosófico que establece una base para la reflexión sobre la existencia y la realidad, sin ser→ del pensamiento (de lo que no es de unomismo moviéndose de esta realidad)

Platón: c. 428-347 a.C., con su teoría de las Ideas, planteó que las formas perfectas existen (entendemos que de alguna manera) en el mundo de uno “perceptible” /y pueden ser-pensadas) a la vez que el mundo sensible no las muestra como tales en su forma real  y es solo un reflejo  imperfecto lo que vemos (como reflejo de la luz que-es lo que obstruye y a la vez posibilita a la conciencia (el entendimiento) de alguna forma lo que la refleja).

Aristóteles: c. 384-322 a.C. criticó la idea de lo indefinido absoluto (desde la idea), pero desarrolló de la noción la potencia y el acto, que también trata la transformación de lo indeterminado en algo definido.

Luego este entendimiento básico y necesidad real i propia (lo mismo de todos) es luego de reconocer, que las cuestiones o preguntas y respuestas después tan apremiantes son,  como apremiante es (saber de entender que lo que sabemos moviéndonos de nosotros mismos es saber de conocer y en concreto de las cosas, luego propias, que pueden ser incluso la mismas cosas de otros antes, pero que no conocen (de la misma manera de nosotros los otros / que luego nos las explican). Como por ejemplo cuando escuchando a algunos opinar de algo y hablando de nada concreto y propio: observábamos la ausencia primera del que-es antes que él y-es de alguna cosa, y luego de la ausencia del sentido común que no-es cuando es imposible que aquello pretendidamente ausente que-es tratado -de alguna forma indefinido→ se  estudie o nombre de ninguna cosa real en la forma de nada en absoluto→ “el infinito”) que traducido (de otros Ápeiron) luego no es lo mismo y de otra palabra y de un nombre “el infinito→  y significante con significado de alguna idea de "algo" (no de una cosa) "sin fin”, y que no es concepto (en general) de ninguna cosa antes de la que y por tanto: no podemos hablar de ello como de alguna cosa y reconocible de una forma en el medio común.

El "nombre del infinito" (en referencia al símbolo ∞) no es de alguna cosa en sí mismo del medio común ( de las que dos personas se puedan reconocer en conciencia de lo mismo) pues refiere a un símbolo matemático, que de esa forma (∞) no-es a la imagen  mental que nos refiere una palabra que habla u señala de alguna cosa En el caso “del símbolo del infinito”, el significante es la forma de la lemniscata, y el significado es→ la idea de "infinito", "de (algo) que comprendemos de una idea de lo que no existe de una forma real del medio→ el infinito,  que jamás es posible entender circunscrito y en la explicación de alguna cosa concreta) pues del pensamiento o la idea de algo es de uno y sin fin…. De algo que se nos refiere que en consecuencia es después→ nada.

Mientras Ápeiron refiere (en su origen, y de uno el nombre de un significado) que de su observación es→ aquello del medio común de una inmensidad indefinible (a la razón) y por tanto le da un nombre diferente a todo después→ ἄπειρον) cuyos sinónimos lo mismo (de un espacio o desierto) no se le pueden poner o entender tampoco de unos límites dados (que no son del mismo significante), es decir, lo que no se puede definirse de ninguna manera de una forma, pero concretándolo alguien después (circunscrito o explicado de alguna manera) lo significado en la palabra que no-es, un forma definida del medio y reconocible en su totalidad a primera vista de los sentidos, pero que entendemos que es→ indefinible, como el desierto y el espacio a partir de aquello mismo que podemos ver (de su partes y propias formas de este) que observamos que-son-ahí del medio que es)

En la filosofía de Anaximandro, el Ápeiron (lo ilimitado o indeterminado de una forma es- el elemento de donde surgen todas las formas que podemos apreciar) y es el principio de todo, de donde surge a la vista un "cosmos" ("orden") representado en la naturaleza y en constante cambio, y es-cuando Anaximandro busca el principio fundamental que lo explica y de alguna cosa que no-es y necesita de un nombre para explicar-lo que nos quiere decir de alguna manera de la forma indefinible (y que de otra manera no podríamos entender).

Los presocráticos, interesados en la "physis" (o estudio de la naturaleza), exploraron el origen y composición del cosmos, buscando el "arjé" o principio primario y elemento de todas las formas del cosmos. Y es el Ápeiron todo de alguna manera (de una misma esencia) en la forma de un significado que entendemos solo desde la idea (y no de una forma total reconocible del medio) lo que deseamos transmitir mediante el lenguaje  y de un nombre que no refiere (en concreto de una forma manifiesta en su totalidad y perceptible a los sentidos, lo que-es después del nombre referido alguna cosa ahí (que observamos real mas no de una forma concreta finita a los sentidos de sus contornos)→ innominado pues de antes y difícilmente nombrable después un significante la forma que no es perceptible→ de esa sustancia universal que-es pero no-es de una forma definible de unos contornos apreciables y manifiestos a los sentidos, pero que percibimos de alguna manera i es lo que no-es ni agua, ni tierra, ni aire, ni fuego, pero está (no de forma apreciable manifiesta de su perímetro→ lo que da origen a todas las demás circunscritas dentro de ella  (y se entiende) de "to Ápeiron" lo que refiere de alguna cosa no definida naturalmente a los sentidos de su perímetro y forma, luego indeterminado aquello que-es (pero→ entendible en la manera que no-es de una forma de unos límites obvios i-es “lo indeterminado" de esa manera (luego comprensible solo desde la infinidad de formas que son circunscritas de ella, estas que observamos del medio y las que son más allá del horizonte, entendiendo de otra manera aquellas mismas que antes son después de otra manera siendo no igual de la misma forma, luego y de otra manera de lo mismo→ indefinido - que–es del principio (o esencia) de todas en las cosas que son / de eso (que-es) en lo mismo atributo como límite en las mismas cosas que son de él /y- son de después de otra manera lo mismo),

Podemos entonces ahora decir alguna cosa en relación al Ápeiron (que es  aquello concebido de una realidad inherente (de nosotros mismos de forma no concreta de los sentidos en el medio y que referimos de manera que-es→ en sí mismo lo que no-es de una forma concreta perceptible de un perímetro dado a los sentidos/luego ilimitado lo indefinible solo (en las formas propias que entendemos y de manera plena que Él (es→ en todas y de sus formas ilimitadas (de la creación).

De otra manera no de lo mismo Aristóteles habla del “aquello como Potencia” de ser, y entendemos de algo (indefinido por indefinible la potencias solo de algo, que no es, por lo menos alguna cosa) (luego esto no-es definir o hablar de un nombre el Ápeiron, entonces entendamos bien esto→ sino que se nos refiere algo (que no-es aquello (del nombre o Ápeiron) sino algo en la potencia de ser / o indefinido y de momento solo algo de la mente de uno en la potencia o posibilidad de ser / y que se entiende solo de La posibilidad de ser y en la potencia entonces algo y moviéndose de la mente, pero→ que nunca llega pues no puede desde ser  luego -algo→ de ninguna manera siendo una cosa de una totalidad finita y completa cerrada de su perímetro y un nombre (es decir no puede-ser→ de la posibilidad (i significante de algo) luego lo que-es después una forma concreta del texto (ni puede por tanto ser→ desde luego una cosa real O forma curva y del medio del horizonte común) Pero es→ de la posibilidad y algo  (y concepto de algo no-es) de una cosa concreta y concepto y en general de alguna cosa) pero puede crecer algo / y del pensamiento (∞) prolongarse sin límite, sin embargo: no siendo en ausencia de límites→ ninguna cosa concreta / es decir→ no siendo o siendo nada concreto de una forma concreta en usencia de sus propios límites o perímetro que lo concreta / esto es→ El Infinito (manifiesto y de un nombre (que no es concepto de nada) pero que en muchos contextos filosóficos o científicos y cotidianos se concibe luego hablado del→ infinito (alguien) no en el entendimiento de saber que estamos y hablamos de algo no concreto que de alguna manera nos dirige a nada concreto ( hablando de nada pero hablado son) creyendo (no desde la propia experiencia de algo) y a partir de otros que hablan de lo mismo como significante “de algo”) y en la certeza impropia de que “algo” que nos explican de alguna forma y circunscrita de alguna manera o texto, no tiene naturaleza ni unos límites que definan la forma (infinita) que explican (y ahora se reirán ( o deberían hacerlo de haber entendido→ al entender que nada es, aquello de lo que hablamos, y algo indefinible solo de un-1 pensamiento, que no puede entenderse de ninguna  forma concreta, ni del entorno delimitarse de un perímetro ausente de límites que defina de alguna manera la cosa real y absoluta una forma, alguna cosa → luego hablando de una cosa-ahí concreta en lugar y tiempo.

Luego infinito y nada bien pueden de la potencia -ser→ lo mismo y abstracción de uno: en la representación mental eso sin fin, que nunca se llega a conocer de una forma, en un proceso continuo y siempre abierto a razones egoístas y utilitarias infinitas. Luego podemos hablar de nada o del infinito siempre entendiendo que no existe ninguna cosa y nadie que alcance de manera completa una forma concreta o real de algo y pensamiento que no es después manifiesto y del medio en una forma concreta que se pueda reconocer lo mismo de otro/ sino que hablamos solo y de la potencia de ser de alguno, alguien, o nadie el que siempre se encuentra en el devenir de uno mismo en la posibilidad de ser el mismo del infinito y más allá, rebuznando en la nada (y lo mismo del ser→ en cuanto a verbo no definido de un hombre que no es del nombre en lugar y tiempo concreto; y manifiesto (ese hombre) de la capacidad inexplorada de sí mismo, en algunos, de continuar sin fin determinado hacia nada concreto. Así, el infinito queda expresado como potencia de nada y ser (de la potencia de uno) en “ir siempre y del pensamiento” sin moverse del medio de nada ni hacía ninguna cosa concreta /en lo que no tiene fin, y nunca se concreta de un ente o totalidad acabada de alguna, al menos en una cosa y del medio referida.

Por ejemplo, cuando contamos los números naturales, no decimos que podemos "seguir contando" en ausencia de límites→ indefinidamente; esa secuencia es, del pensamiento que la propone y nos infinita en cuanto a posibilidad a ser de la capacidad (absurda) de segur contando por que otro lo hace y sinsentido lógico pero por  razón propio que lo motiva a gastar ese tiempo en nada. Luego (cantor establece del infinito (y a manera de abstracción propia, lo de uno mismo representado) que el conjunto potencia de cualquier conjunto (sin expresar o reparar del conjunto de qué cosas nos habla→ es (de ninguna cosa concreta todavía) siempre mayor que el conjunto original (igualmente de nada concreto finalmente). Y esto significa al sentido de uno que entiende del tiempo y de las cosa que son y valen la vida la pena, que existen infinitos modos de ser (de nada, además incluso pudiendo ser premiado por una sociedad de personas en su mayoría que trabaja y sudan sangre todos los días buscándose la vida de manera encadenados durante toda su vida perpetuada en el infinito,  que pueda ser en diferentes tamaños lo mismo e infinito trabajar, aspirando luego cada cual a tener su propio conjunto (de nada) pudiendo ser mayor todavía en la potencia y ampliando más (de lo mismo y nada ) hasta el infinito y… esto, si, que vale un Nobel.

Ciertamente Georg Cantor revolucionó con su talento algo (de manera abstracta matemáticamente) y del infinito demostró (no a mi) entiéndase esto, por favor, sino a si mismo lo que otros igual luego (y reconocen→ que dentro de la esfera de las matemáticas (es→ nada de una forma (un espacio a ser de la posibilidad detrás del telón) y que es posible de una obra que aparezca algo y trabajar en nada de una forma indefinible y luego pretender definido lo indefinible e desde la idea o potencia de nada concreto y del pensamiento (no propio- -ser de→ lo de otro (de un nombre antes luego en mano (de otro) lo de un nombre antes que además lo significa de un sentido) hacía donde y moverse / más después es, del otro no moviéndose de→ hacia o de la nada y solo de la abstracción matemática, de la que uno Ciertamente puede- ser → moviéndose  sin fin de la idea que no-es de uno mismo y (en el infinito después su experiencia) desde la posibilidad ser en la potencia de la idea de otro antes, es (luego ser→ de lo impersonal de la idea de otro y de nada propio en lo no concreto de sí mismo en conciencia de ninguna cosa / luego de nada, es, como algo→ indefinido que fuese y de una “entidad” la pretendiese concreta de algo en una forma  que no-es i es hoy lo formalmente aparente” Ser→ (de lo sentido (escuchado de otro y desde dentro uno luego sin moverse de las cosa reales que luego (no son→ de él (aquello antes y de un nombre >I de otro   en la mano de k Luego de entregado No existe de una forma, sino que pasa a ser→ lo indefinido que pensado no-es de uno específico o definido y del verbo "ser" en castellano se utiliza la tercera persona singular donde no (es, uno de su propio nombre ( en lugar y tiempo) ni de las propias formas que no refiere y son) de números lo que es→ formar expresiones impersonales desde nada concreto hacia lo que-es indeterminado que no–es lo mismo matemáticamente expresado / pero  ¿y visto desde fuera?

Entiendo, que Para Cantor, lo mismo que para otros matemáticos el infinito (de otro y una palabra es→ algo que puede tomar d otra persona (alguna cosa) y de  A explicar-le-él (tercera persona singular, y que hasta aquí creo que llegan a entender, lo que puede “ser” del infinitivo del verbo ser, un sujeto en el presente (en un instante que se extiende sin fin de lo mismo de algo indefinible que no es ninguna cosa propia en conciencia) luego objetivado, formalizado y estudiarlo como un concepto bien definido (de uno mismo y "ser" en español. Se utiliza para describir la existencia― y le recuerdo al lector accidental que seguimos hablado y de nada concreto― y que ser en general define el concepto de lo que es impersonal no de un nombre propio y en lugar y tiempo no concreto / que decíamos de estudiar-lo :-) como un concepto bien definido de una forma pues antes luego el concepto de alguna cosa, pero que no es,  y no como una mera idea vaga y, pienso que esto es lo mejor→ definir diferentes tipos y de infinitos (numerable, no numerable etc..), y utilizar el infinito en cálculos y análisis, así como en límites de sucesiones o integrales “impropias”… el pensamiento de Cantor encarna esa dualidad absurda: por un lado, el término “infinito” que deriva del griego “Ápeiron”, originalmente como algo primordial, indefinible y que no se aprehendía a través de los sentidos, sino como una especie de “cosa” inabarcable que entendemos de otra manera y no de una forma concreta. Sin embargo, al traducir y reinterpretar “Ápeiron” en otros idiomas resulta de otra palabra “infinito” que transforman el Ápeiron en algo distinto (que ahora nos quieren explicar /de lo que nadie nunca vio) pues ya no se trata de ese indefinido primordial que entendemos de observar la profundidad del espacio, sino de una entidad conceptual y de uno que, de manera absurda pretende delimitarse de lo mismo al clasificar y explicar en términos que responden a nuestras limitaciones lingüísticas y cognitivas. Así, se origina una paradoja en la que intentamos hablar de la esencia de las cosas —lo que era, en su pureza, el indeterminado “Ápeiron”— pero terminamos construyendo de uno el concepto de “infinito” ( en general de algo indefinible) y que es de alguna forma después, en lugar de acercarse a lo que es antes aquello, alejándose de ello por tratar de imponerle contornos o delimitar en lo preciso lo que por naturaleza carece de ellos, mientras del otro lado su obra revela poder ordenar y clasificar lo infinito, evidencia de lo absurdo de tratar de hacer preciso lo que por naturaleza es indeterminado de una forma e indefinible . Así, su legado se convierte en una metáfora del esfuerzo humano por comprender lo que en esencia se resiste a ser explorado y reducido a simples ecuaciones o conceptos recordándonos que, a veces, nuestras abstracciones pueden ser tan lejanas de lo natural como absurdo es un infinito matemático explicado de alguna forma de conjuntos y números en un mundo donde el pan  la docena de huevos y el pollo entero siguen siendo la medida (donde si se va la luz (y sin utilizar ceros) uno puede comer y vivir toda la semana incluso más feliz, y saber contar ignorando  de las  matemáticas lo absurdo.

Pero entendamos ―y lo mismo de Cantor esto→ él (al ser de la potencia solo en posibilidad y ser) de la propuesta desde el origen y en ausencia de limites o frontera, en ningún momento o caso puede de ser de la posibilidad después siendo lo concreto de alguna cosa de una forma dada de sus límites o bordes/ es decir→ de la posibilidad de ser (y punto) no puede después presentarse aquello que-es de la hipérbola―pues sino hablaremos de lo completo o conjunto cerrado― y siendo pues de una forma en límites de alguna cosa concreta o conjunto cerrado) Luego si hablamos de potencial o potencia en la posibilidad (de ser→ (entendamos: lo que no-es siendo) sino en devenir continuo abstracción proyectada de uno (lo que no acontece más allá en ninguna cosa o ente consumado) que bien puede ser referido de esa curva (o hipérbola lo mismo es aquél pensamiento extraviado ) que no cae junto (alguna cosa concreta).  Y he tomado la interpretación de Apolonio de Perga  de su conocido tratado (Sobre las secciones cónicas), donde podemos extrapolar una metáfora a la esfera del pensamiento "Abstracto" que refiere a algo que existe solo en la mente, e intangible que no tiene forma física concreta.. En su obra, Apolonio estudia figuras geométricas como la hipérbola (del pensamiento abstracto) cuyas ramas se extienden de forma inacabada. Una de las características notables de la hipérbola es la existencia de rectas asintóticas: líneas,  bordes fronteras que, a pesar de ser el límite al que la hipérbola se aproxima indefinidamente hacia→ el infinito, nunca llegan de este a intersectarla siendo la distancia entre el pensamiento abstracto no concreto, y alguna cosa concreta, siempre constante.

Y, sin embargo, a veces esto mismo no lo pensamos, pero pensamos: tomando lo foráneo y ajeno como si fuese lo propio, elevado después a discurso intelectual donde uno se posiciona y postula de lo que es lo que no es: por vivencia de alguna cosa propia y es (eso→ lo que no pensamos antes como impropio / de lo que deberíamos recapacitar después, en relación antes  a entender: [Qué hacemos, y por qué lo hacemos: tomar lo foráneo-ajeno y elevarlo a discurso propio] no viendo: lo engañoso en la expresión que resulta de palabras que no tienen después relación con la realidad (de uno mismo entendiendo lo que es entendimiento de lo propio significado del significante -infinito- acrecentado así el sentimiento de vacuidad: y falta de realidad objetiva / es decir→ sin desbordarse del texto, sin habitarlo desde lo propio entendido antes y de alguna forma ser→ del pensamiento, en relación a lo mismo del texto luego entendido de alguna manera de alguna forma propia y sentida , y si se quiere explicado desde esa propia perspectiva y entendimiento real desde una experiencia antes propia).

Los místicos, en la diferencia de lo que existe pensado como ente: buscan,  de alguna otra  forma con la cual relacionarse (identificarse ( de laguna manera) pretendiendo experimentar íntimamente aquello que consideran de alguna forma su divinidad― Luego vamos ahora (entendiendo porque no podemos hablar de abstracción e infinito al hablar de dios) o sobre las sefirot cuyos antecedentes pueden encontrarse luego de la especulación donde se refiere (alguna cosa propia de la reflexión y la conjetura, a menudo siendo aquello sin una base empírica sólida los mismo del misticismo en torno a la visión del profeta Ezequiel que del texto se afirma que vio un carro o calesa flamante en el cielo (o Merkavah) con cuatro criaturas con formas animales y humanas (luego ángeles) y sobre el cual yacía una "semejanza (o imagen) con la apariencia de un hombre"― La Merkavah pues (como objeto del pensamiento especulativo es la representación aquello / y manifiesto… lo que realmente no-es de una forma (sino de la forma propia → de uno lo (pensado que entiende de alguna froma) proyectado de él (lo que de alguna manera se convierte en lo propio después en un proceso e intento de otros en general y de lo mismo ascender a esa dimensión divina anhelada / que luego es: de especulación general lo que no puede ser de la misma forma de la misma manera por otro pensada (eso) que es de la propia reflexión (de uno- luego otro) y que entendemos cuando observamos de otra manera lo mismo sobre la misma forma meditada y conocida con el nombre de Shi'ur Komah, o "la medida de la altura", que no de la misma manera es un texto místico del Midrash que introduce la noción del cuerpo de Dios, el cual se describe detalladamente y, donde (El rabino Ismael le dijo esto al rabino Aqiba. Me dijo: «Quien conoce esta medida de nuestro Creador y la alabanza del Santo, bendito sea, quien está oculto a las criaturas, tiene la certeza de ser hijo del mundo venidero. Heredará el mundo venidero, y en este mundo disfrutará de los bienes del otro mundo, y vivirá largamente en él…»)

Luego Según Scholem, la cábala de otra manera de lo mismo se centra en la idea del "dios viviente” que se manifiesta a sí mismo en los actos y ―por tanto manifiesto de las formas― de la Creación, y en la Revelación que-es por medio de la conciencia de uno) y Redención" ← está escrito). Redención 3s decir emancipación luego (de eso él← מֹשה → sujeto pues de uno (y Transportador por tanto ←נוֹשֵׂא (o Merkavà) (en la visión de Ezequiel 1:4-28, uŋ→ "carro de Dios" o "Merkavá ←מרכבה”) que refiere una (calesa ←מרכבה, o cuerpo de del sujeto→ מרכב ה) como presencia y gloria “del Dios oculto” y proyectado יְחֶזְקֵאל ←de el). Difiriendo de las corrientes ortodoxas monoteístas que mantienen que Dios no puede considerarse- como un ser viviente pues sería limitado→ y de una forma, siendo este indefinido (e infinito) afirman algunos. Luego infinito entendamos es ―de un pensamiento que no es de alguna cosa y es entre dios mismo y uno― esa  distancia siempre constante de algo que nunca llega no siendo-ahí (creo que hasta aquí entendimos por donde vamos y una pica es (en Flandes).

Luego los místicos, los cabalistas idean una aquello donde se concilia y es aquí donde irrumpe la noción de las sefirot, las cuales son producto de "una mística" en torno a la forma en que se revela la Deidad. Después  intentando resolver la aparente contradicción entre un dios viviente y un deus absconditus (Ein Sof) "Ein Sof es el aspecto impersonal del dios oculto→ escribe Scholem― o del verbo (ser→ lo mismo (es) impersonal lo oculto que no-es de un lugar o tiempo concreto". Luego retomando algunas de las nociones especulativas del misticismo de la Merkavah que evoca un vehículo (o forma-s) [que son para moverse→ de alguna cosa en lugar y tiempo concreto] en este caso de las esferas de la manifestación divina en las que Dios emerge ahora de un espacio que es i no-es antes, de un lugar de una forma reconocible (en el tiempo). Luego (eso de él y de un espacio) que ya no se trataba de una visión de la Deidad sino de entender los símbolos y de la palabra que-es por la que se manifiesta i es→ el aspecto impreciso de una forma de dios oculto) que luego es de esa forma de uno y concebible solo al pensamiento (mas no de una forma concreta del medio". Luego es aquello de una persona y de eso el (no una persona del texto) lo que toma este aspecto indefinido y lo guía  "en el proceso de Creación y Revelación" por ejemplo de un texto.

Luego  « hay ser- pensado y de lo que se es: nada, no es» (Parménides de Elea). Desde el comienzo del pensar la idea del Ser la filosofía), o Dios la teología, este ha sido uno de los temas sino el problema principal de la filosofía. Desde esta cuestión así formulada « hay ser; pero no-es o es lo ausente de alguna forma lo del texto» luego siendo de algo más bien que de nada entendiendo lo ausente de una forma y oculto a los sentidos de una forma que reconozcamos afirmamos que el Ser, es.  Pero hay una pregunta que se nos hace o propone, una duda que surge en algunos pensadores en tanto al ser (a dios) sobre si ¿es totalmente ahora mismo todo lo que es? entiéndase, de otra manera: si este ya es todo lo que es, o puede todavía ser más de lo que es... y la respuesta que propongo y desarrollo brevemente, es que es i es, todo más allá de cualquier especulación, en tanto, aquello que se afirma, sobre la base de que el se sigue desarrollando en su formas que son de lo que no es de una forma; encontrando precisamente de lo indefinido que refieren, es, en última instancia de la misma materia y de una energía original que dio luz al universo  que se desarrolla, extendiendo ese espacio (de la propia conciencia de uno que es lo mismo de alguna manera una forma de él) luego Dios o el Ser es ( entendido de la unidad (de todas las forma en él y de lo mismo) ahora mismo todo y está en todo, como lo estuvo antes y estará después. Más aún, para los estados de energía donde el tiempo lineal no existe (sino digamos que de forma circular… si el ser es i es igualmente ahora ― “su palmo llena el mundo entero (olam, también universo). Como está escrito (Isaías 40:12): « ¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y con su palmo midió los cielos?» - Shi'ur Komah ― y de un perímetro dentro y lo mismo que antes lo abarca “todo” (lo mismo que después) lo que entendemos nosotros por pasado, presente y futuro /antes o después).

Y, sin embargo, a veces esto mismo no lo pensamos propiamente y de unomimso, pero pensamos: tomando lo foráneo y ajeno como entendiendo de alguna forma lo que no-es propio , pero es lo- pensado como propio elevado después a discurso donde uno se posiciona y postula de lo que es lo que no es: por vivencia de alguna cosa propia y es (eso→ lo que no pensamos antes como lo impropio que es de alguna forma lo de otro antes/ de lo que deberíamos recapacitar después, en relación antes de alguna otra forma entender: [Qué hacemos, y por qué lo hacemos: tomar lo foráneo-ajeno y elevarlo a discurso propio] no viendo: lo engañoso en la expresión que resulta de palabras que no tienen después relación con la realidad ni sentido de unomismo en lo concreto y propio acrecentado así el sentimiento de vacuidad: y falta de realidad objetiva / es decir→ sin desbordar y desbordarse del texto moviéndose de alguna cosa fuera del texto, luego habitarlo desde lo propio antes de ser→ del pensamiento, estar de alguna forma, en relación a lo mismo del texto luego entendido y si se quiere explicado desde su propia perspectiva entendimiento de una experiencia antes propia). Luego construyendo, claro está, alguna cosa propia. Luego y si el filósofo toma lo ajeno —del texto de uno: una la idea no propia← y lo eleva a discurso propio sin haberlo vivido, sin transformación, incurre en lo que llamamos “desarraigo ontológico”. Esto no es solo una falta de autenticidad o impropiedad, sino una forma de violencia epistémica: hablar desde un lugar que no se ha habitado de ninguna manera y entendido después de ninguna cosa propia. El filósofo que se da cuenta de esto, si es honesto, debería detenerse y no hablar antes de decir: nada. No porque tenga que callarse algo, sino para reconfigurar su relación con el texto: no como de algo (y nada propio) sino como interlocutor de alguna cosa que de alguna forma antes podemos entender después propia profundizando en la exigencia luego desde unomismo habitar lo pensado antes de elevarlo a discurso:

Cuando escribo (lo→ de un significante)./Jorge Maqueda Merchán / Aceuchal ( Badajoz - España)

  

Cuando escribo (Lo) refiero de un texto aquello fuera del texto de alguna forma conocido antes y de una experiencia (Lo) significado después en relación a alguna cosa: hermoso / inabarcable /ilimitado / indefinible; es decir: de eso de eso que no-es de una forma pero es y existe de uno sentido (eso pensado) que no-es o no existe todavía significada (o nombre) del texto) después de aquello de un nombre antes en la experiencia propia de uno (eso del texto después: lo que es, de alguna forma en relaciona a alguna cosa y de un nombre antes fuera del texto, por ejemplo: del cielo (es) lo sentido imposible de compartir : hermoso / inabarcable / ilimitado / indefinible (es decir: eso de unomismo después de una palabra luego eso que existe de alguna manera y sentido de lo mismo pensado después y significado del texto lo propio: Lo hermoso / Lo inabarcable / Lo ilimitado / Lo indefinible (y de un nombre antes: el cielo / Haciéndole comprender a otra persona y de alguna cosa antes propia de uno lo que no puede ser lo de sí mismo, sentido igual  (de algo en relación a aquello sentido de alguna cosa propia de la qye nos movemos a entender lo antes de otro y sentido después de la observación de unomimso (“creo que hasta aquí se entiende”) debiendo el otro moverse de lo mismo después y de alguna manera de la misma forma propia (del Cielo) observándolo desde (lo que es el cielo de alguna forma / para luego poder entender lo que no es de una forma manifiesta de sus límites / pero es (lo significado después (eso indefinible de uno y es lo que es o existe  / "τὸ ὄν" (tò on) es una expresión griega que se traduce a "lo que es", y se utiliza para referirse a la esencia o existencia de algo (que no es de uno todavia) "τὸ ὄν" (tò on) es un término filosófico fundamental, especialmente en la metafísica, que se remonta a la antigua Grecia y se utiliza para abordar la existencia de algo sentido en relación a alguna cosa / y por tanto indefinido: como del espacio existente entre los cuerpos del cielo por la noche lo que es: sentido entendiendo-ahí  de un aparente vacío que no-es de una forma definible, pero existe de alguna manera y del cielo (eso después de uno: lo que puede de uno ser pensado de alguna manera ―ahí / siendo aquello entendido al estar de su propia experiencia observando-lo en la noche) y reflejándose entonces de (lo mismo del texto de otro) que le habla o escribe exponiendo de alguna manera y alguna forma lo pensado y de una palabra (algo) pensado luego eso de un texto lo que es significante de unomimso y de una forma  significado de algo ( que el otro entiende de alguna forma desde lo propio sentido de alguna forma moviéndose de lo mismo entendido de alguna cosa indefinible antes de otro y de lo que se movió y de la observación: después lo propio y sentido, su experiencia de lo mismo ( entendido siempre de alguna ora forma)